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Drones pulverizadores: más precisión en las aplicaciones

La agricultura de precisión es el camino que están eligiendo los productores para alcanzar el objetivo de ser cada día más eficientes. Ajustar las dosis de fitosanitarios y no aplicarlos en exceso es una de las formas de alcanzar dos metas de sustentabilidad: económica, al ahorrar insumos, y ambiental, al reducir el uso de agroquímicos.

En ese marco, una herramienta que se está extendiendo a nivel mundial, pero que en Argentina tiene un uso prácticamente nulo, es el de los aviones no tripulados, o drones, equipados con dispositivos pulverizadores.

En Córdoba, la empresa Punto Net Soluciones, a través de su unidad de servicios Flyingbug, ya está ofreciendo el uso de estos mecanismos.

“Una característica esencial que tienen es su resistencia a la corrosión, para no verse afectados a la hora de rociar los fitosanitarios. Aún no hemos tenido demanda de este tipo de servicios, pero ya está disponible para quienes deseen probarlo”, indicó Daniel Langhi, socio gerente de Punto Net.

Langhi precisó que un dron de tamaño normal puede cargar con aproximadamente 10 litros del líquido a aplicar y tiene una autonomía de vuelo de entre 20 y 50 minutos, lo que impone la necesidad de ser precisos en el monitoreo y la definición del lote o porción del mismo en que se va a hacer la pulverización.

“En general, son ideales para explotaciones pequeñas, como las que se dedican a la producción de frutas y hortalizas. En las más grandes, es indispensable contar con las coordenadas exactas de la porción específica del lote que eventualmente se pretenda pulverizar”, añadió Langhi.

Y completó: “La principal ventaja es que el lote no se pisa, no ingresa ninguna maquinaria. El operador del dron se ubica en el perímetro y desde allí lo posiciona, y puede abrir y cerrar los aspersores cuando lo desee”.

Flyingbug ofrece todo tipo de servicios vinculados a los aviones no tripulados, como muestreos periódicos de evolución de cultivos.

“El básico es un vuelo de mapeo de los lotes, a lo que luego se pueden adicionar otros servicios, como la generación de índices de diversa índole, por ejemplo el Índice de Vegetación de Diferencia Normalizada (NDVI), que es uno de los más usados; o uno que mida la altura de las plantas”, recordó.

 

 

 

 

 

 

 

Agrovoz

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