Trigo: pocos lotes sembrados con la pregunta de si el barro será una limitante

Numerosos sectores sin piso para sembrar están en dudas sobre las posibilidades del cultivo.El este cordobés y centro sur de Santa Fe acumularon en lo que va del 2019 200 y 300 mm más de lo que marcan las medias.

En la zona núcleo comenzó la siembra con apenas un 2% en el avance de la implantación: “No se dispuso de piso para ser para su siembra por las lluvias de la última semana”, comentaron desde la Bolsa de Comercio de Rosario y destacaron que las tormentas se concentraron sobre el norte bonaerense y el este cordobés.

Los registros indican que en Pergamino totalizaron 29,42 mm, seguido de General Pinto con 28,2 mm. En Monte Buey se registraron 29,6 mm.

“Si bien hay zonas con incertidumbre, en el resto las intenciones siguen firmes y se sumaría entre un 5 y un 15% más de trigo en la región”, destacó la entidad rosarina de cara a una próxima semana que promete mejores condiciones para comenzar barbechos y largar con todo la siembra triguera.

Aiello comenta que “a nivel de gran escala, El NIÑO continúa con una baja intensidad y podría ser otro de los componentes que apuntalen un récord en la producción triguera“.

El barro, ¿pone en jaque las 1,6 M de ha de siembra? “Aunque estamos lejos de los registros de los primeros 6 meses del 2014 —Pergamino acumuló en aquel entonces 1.103 mm— hay registros de muy importantes en lo que va del 2019”, explicó la BCR.

Colonia Almada y Classon encabezan los máximo de la región con 766 mm y 736 mm. Y representan lo que sucede en áreas del este cordobés y centro sur de Santa Fe. Son zonas que tienen entre 200 y 300 mm más que lo marcan las medias, con numerosos sectores con excesos de agua, por lo que no hay piso para realizar los barbechos y sembrar.

“Allí, el área a sembrar es una incertidumbre que está a merced de lo que suceda con las lluvias en las próximas semanas”.

Por otro lado, en los recientes días, 22 y 23 de mayo, comenzaron a producirse las primeras heladas en la región central: “Si bien el año pasado se destacó por la gran cantidad de heladas —y sería difícil que esto vuelva ocurrir—, el 2019 está mostrando una dinámica muy activa de masas de aire frío que pasan por el centro del país”

Una situación que trae malos recuerdos. En El Trébol destacan que el trigo “después de la helada tardía, las granizadas y la seca los rindes se desmoronaron”.

“La helada del 2 de octubre dejó un gran impacto el año pasado. Pero su enorme efecto se debió a que agarró a los cultivos muy mal parados ya que pasaron el invierno prácticamente sin lluvias. Pero esto no sería así, los grandes indicadores van a favor de las lluvias“.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

AgrofyNews