El plan para que Vassalli vuelva a ser el emblema de la maquinaría agrícola

La histórica fabricante de cosechadoras no pasa por su mejor momento, pero desde varios sectores sostienen la necesidad de preservar las fuentes de trabajo. Qué se proponeEl plan para volver a poner a Vassalli en marcha

Referente histórico en la fabricación de cosechadoras, la firma Vassalli Fabril SA no pasa por su mejor momento. Tras una serie de negocios desafortunados y varios cambios en la cúpula de su directorio, hoy está inmersa en un concurso preventivo que entre otras cosas le traban la posibilidad de vender a crédito, lo que hace prácticamente imposible cerrar cualquier operación de venta. Sin embargo, no todo está perdido: por estos días avanza la chance de firmar un convenio con el Banco Nación que le permita salir del entuerto y cumplir con el objetivo de colocar 20 unidades hasta fin de año, lo que daría el empujón necesario para romper la inercia y estar en carrera en el competitivo sector de la maquinaría agrícola.

La semana pasada tuvo lugar en Firmat (localidad santafesina donde Vassalli tiene su base operativa) una reunión en la que participaron todos los actores interesados en rescatar a la histórica firma. Desde representantes del gobierno nacional hasta los trabajadores, pasando por el secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica Antonio Caló y la ministra de Producción de Santa Fe, Alicia Ciciliani, todos coincidieron en la necesidad de preservar las fuentes de trabajo.

El quid de la cuestión pasa por el hecho de que Vassalli tiene trabada la cuenta corriente que posee en el Banco Nación, lo que le impide vender a crédito. Dicha situación se desprende del concurso preventivo al que ingresó la empresa en octubre del año pasado, que tuvo como objetivo ordenar un pasivo con proveedores y entes oficiales que calculaban en unos 270 millones de pesos. Particularmente con la entidad que preside Javier González Fraga, hoy la deuda se eleva a 284,6 millones de pesos, según la información oficial que surge del Banco Central de la República Argentina (BCRA).

UNA SALIDA

Más allá de esta delicada situación financiera, la salida que se alumbró en esa reunión fue ir por un acuerdo con el Banco Nación para permitir que el que funcione como garante de las futuras compras sea el cliente y no la metalmecánicaal estilo de un crédito prendario para los automóviles. De esa manera, a las sembradoras Don Roque podrían ser objeto de alguna de las líneas que ofrece la entidad.

Si ello avanza, hay posibilidades de cumplir con la meta de vender 20 máquinas de aquí hasta fin de año, un número que le daría a Vassalli el empujón necesario para volver a estar operativa. Los concesionarios, que también participaron de la reunión la semana pasada, confiaron en lograr el objetivo si los planetas se alinean.

El próximo encuentro está fijado para dentro de siete días, nuevamente en Firmat. Los más de 300 empleados de la empresa aguardan con expectativa los resultados de las gestiones que se comprometieron a realizar los delegados del gobierno nacional. Por ahora los resultados son inciertos, pero la luz de la esperanza sigue encendida a la espera de buenas noticias que vuelvan a poner a la emblemática firma en carrera.

MUCHOS CAMBIOS EN POCO TIEMPO

La historia reciente de la empresa nacida en la década de 1940 está marcada por un sinfín de idas y vueltas. En particular en el último año, pasó de ser controlada por un grupo de ex concesionarios -que habían colocado un CEO proveniente del sector de marketing con escasa experiencia en el rubro agropecuario- a estar en manos de Mariana Vassalli, nieta de Roque, el fundador de la compañía. Desde febrero de este año, quien se desempeña al frente de las funciones empresariales es Walter Tossi, vinculado a empresas del polo semillero del sur santafesino.

Al momento de asumir, Tossi había prometido concentrarse en recuperar la confianza en la marca Vassalli, tarea nada fácil en el marco de una coyuntura difìcil para la maquinaria agrícola, que venía de un 2018 con fuerte contracción de ventas. Durante el primer semestre de ese año, la fábrica firmatense había estado tomada por sus empleados, que exigían la regularización de los salarios.

Agrofy News