Vicentin: semana clave para el plan de rescate a través de un fideicomiso mixto

Nación y provincia intensifican contactos con acreedores, accionistas y potenciales inversores para definir la propuesta a oficializar ante el juez.

Con moderado optimismo, la Casa Gris abre una semana clave para el plan de salvataje de Vicentin a través de un fideicomiso mixto, cuyos puntos clave deberán ser formalizados el jueves próximo, en el marco de la segunda audiencia de conciliación por la conducción del gigante agroexportador en default. En tiempo de descuento, autoridades nacionales y provinciales profundizarán, desde hoy y hasta la nueva cita en el Juzgado Civil y Comercial Nº 2 de Reconquista (que pilotea el concurso preventivo de la firma), los contactos con acreedores, accionistas y potenciales inversores en pos de darle cuerpo a la iniciativa, que no contempla la continuidad del actual directorio de la cerealera.

“Tras la primera audiencia de conciliación —15 de julio pasado— se avanzó bastante con la propuesta. Hubo reuniones diarias con los acreedores, desde las cooperativas hasta la banca privada. Incluso, se sumó (Juan Manuel Olmos) el jefe de asesores del presidente Alberto Fernández”, deslizaron a La Capital en el entorno del gobernador Omar Perotti.

El rescate de Vicentin que despunta contempla para accionistas y acreedores la chance de sumarse, ya que un fideicomiso jurídico permite transferir tanto fondos como derechos

El diálogo con las partes incluidas en el plan corre por cuenta, además de Perotti, del ministro de Producción provincial, Daniel Costamagna; el secretario de Justicia, Gabriel Somaglia, y la titular de la Inspección General de Personas Jurídicas (IGPJ) de Santa Fe, María Victoria Stratta. Lo propio viene haciendo Gabriel Delgado, designado interventor de Vicentin por el presidente Alberto Fernández (luego devenido en veedor por orden del magistrado Fabián Lorenzini, a cargo del concurso).

El objetivo es constituir un fondo fiduciario que evite estatizar la deuda de la agroexportadora (una inyección de aportes privados). Una instancia que, coinciden tanto las autoridades como los acreedores, debe excluir a los actuales gerenciadores.

Los principales acreedores son el Banco Nación (BNA, unos 300 millones de dólares), varias entidades crediticias internacionales (cerca de U$S 500 millones) y la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA, U$S 90 millones).

El fideicomiso mixto aspira a dotar de fondos y confianza a una empresa jaqueada por un concurso de acreedores, abierto a fines de febrero, por unos 100 mil millones de pesos.

La fase inicial del plan de rescate jurídico de Vicentin estará al mando de la provincia, aunque la posterior concreción del fondo fiduciario implicará una administración a cargo de una figura sin vínculos con la cerealera ni con el Ejecutivo santafesino.

Tras la primera audiencia de conciliación, los actuales ejecutivos de la cerealera se mostraron conformes con la oferta de salvataje. No obstante, algunos de ellos pretenderían ser parte de futuro directorio, o al menos elegir a sus integrantes.

Al mismo tiempo, las autoridades vienen avanzando en el diálogo con potenciales inversores, entre ellos el grupo Grassi, con más de 130 años en el mercado de granos.

La propia Stratta repasó la propuesta de salvataje: “Hay una primera etapa consistente en la conformación de un fondo fiduciario para la cesión de acciones de la empresa, en el que los acreedores que lo deseen puedan capitalizar sus créditos en participación en el paquete accionario”.

La segunda fase de la iniciativa, según señaló la funcionaria, implica “salir a buscar recursos para la operatoria de Vicentin con las acciones en mano”

“Más de uno está dispuesto, frente a un plan serio, a poner plata para poder seguir operando con la compañía y cobrar lo que se les debe. Saben que, de otro modo, no van a recuperar” el dinero, añadió Stratta.

Sin embargo, advirtió: “No todos van a capitalizar sus créditos. El concurso preventivo seguirá su rumbo y se les hará una propuesta” de pago.

En ese contexto, sigue latente la intervención de la empresa que planteó la Casa Gris cuando avanzó con una propuesta destinada a eludir la polémica expropiación impulsada por Fernández, que el juez rechazó y derivó a la Cámara de Apelaciones de Reconquista.

Por Javier Felcaro / La Capital de Rosario