Presentan un pedido de recusación del juez del concurso de Vicentin

Uno de los acreedores apunta al magistrado por parcialidad manifiesta con los directivos del grupo que defaulteó por u$s 1.400 millones.

“Fabián Lorenzini es el juez del pueblo, el pueblo de Vicentin ”. Así de directo es el argumento presentado por el abogado de unos de los acreedores de la agroexportadora para recusar al magistrado que lleva adelante el concurso preventivo abierto en Reconquista.

Lorenzini es acusado en el escrito de parcialidad manifiesta con los directivos de la firma que defaulteó por u$s 1.400 millones. Y, de acuerdo a la presentación, no está solo en esta tarea sino que forma parte de una “mesa judicial reconquistense”.

El pedido de recusación fue presentado por el abogado Gustavo Feldman en su carácter de apoderado de un acreedor de la agroexportadora. Es el mismo letrado que impulsó la causa en los tribunales rosarinos para investigar a los dueños y directivos de Vicentin por estafa.

En la presentación que realizó recientemente en los tribunales de Reconquista acusa al juez de mantener una relación de amistad con los directivos de Vicentin, que se manifiesta en la “frecuencia de trato” con ellos y en el “tendencioso ejercicio de decidir el derecho en favor de la concursada y sus accionistas”.

Entre las irregularidades que enumeró figura, en primer lugar, la de haber abierto el concurso preventivo que pidió Vicentin sin acompañar su presentación con el balance correspondiente a 2019. “Debía rechazar el pedido, pero el juez se puso creativo y otorgó un plazo de diez días hábiles para ver cómo argumentaba el no cumplimiento de ese recaudo”, señaló.

Ese documento trascendental todavía no fue presentado al concurso, a pesar de los pedidos de acreedores y organismos del Estado. En la denuncia también se recuerda que el magistrado ignoró las advertencias que hicieron distintos actores de la convocatoria sobre este incumplimiento y la sustancial disminución patrimonial de la compañía.

“Allí comienza una orquestada funcionalidad del magistrado a la orden de los intereses de la concursada y sus directores, que se agrava con el correr del tiempo”, indica el escrito, que destaca que ese favor fundacional salvó a la empresa de la quiebra y de que la sede del concurso fuera trasladada a los tribunales de Rosario. De hecho, completó esa tarea con el “rechazo in limine” de ese traslado a un planteo que realizó La Clementina, una de las empresas acreedoras. Esa firma tampoco tuvo eco en su pedido de recusación a Lorenzini, por su antiguo vínculo laboral con el Banco Nación (BNA) de Reconquista.

No corrió mejor suerte el gobierno nacional cuando pidió la intervención de la empresa y el desplazamiento de los directivos. Chocó con “una inusitada resolución” de Lorenzini, por la cual “restituyó en el mismo cargo a las personas que llevaron a la agroexportadora a la ruina”. Cuando tomó la posta el Ejecutivo provincial en ese pedido, “la estrategia fue la dilación a través de abrir el trámite por la vía incidental y convocar a audiencias que no llegaron a ningún puerto”.

Para el abogado que pide la recusación, la diligencia del juez en denegar los planteos de los acreedores contrasta con la flexibilidad con la que trata los incumplimientos de la empresa y sus directivos en el incumplimiento de los requerimientos y los plazos que plantea el concurso. “La verdadera defensa es el juez”, aseguró, antes de subrayar la “constante conducta displicente y colaborativa que tuvo con Vicentin y sus directores”.

Fundamentos

En el escrito se ensaya una explicación a la “atención y cortesía” que Lorenzini les dispensa a los directivos de la empresa. “La impronta de Vicentin ha penetrado la entretela social, profesional, comercial, empresarial, laboral institucional y política de Reconquista”, señaló y aseguró que “el magistrado no logra despegarse” de ese contexto.

“Amistad, sentimientos encontrados con la empresa que enorgullecía a la ciudad donde creció, temor a la condena social”, podrían estar entre las causas de esa deferencia, se pregunta el denunciante. Y concluye: “Cualquier respuesta es válida pero de lo que no hay dudas es sobre su parcialidad”.

Feldman extendió esta conclusión al fuero civil y comercial que alberga a Lorenzini. “No caben dudas de que el salvador de Vicentin no actuó sin apoyo, ha sido el ariete de un plan de salvataje para disimular y enervar las nefastas consecuencias del otro plan, el que está siendo investigado en sede penal de Rosario”, enfatizó.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: Diario La Capital de Rosario