La producción mundial de granos se duplicó en los últimos 30 años

Los rendimientos globales que pasaron de un promedio en 1990 de 2.800 kg/ha a 4.200 kg/ha en 2020.

El mercado mundial de granos ha registrado en las últimas décadas importantes cambios, tanto en la oferta como en la demanda, que pueden explicarse por varios motivos, entre los que se destacan, el incremento en la población global, el crecimiento de los países emergentes y los cambios en los hábitos de consumo.

A lo largo de las últimas tres décadas, se registraron profundos cambios en el mercado mundial de los principales commodities.

En ese lapso se observó un permanente crecimiento de la producción que fue acompañado por un consumo muy dinámico, tanto en trigo, maíz y soja que echó por tierra las teorías maltusianas donde se planteaban enormes crisis alimentarias por desfasajes entre ellas, indicó la Fundación Conservabdo.

Ambas variables relacionadas íntimamente entre sí, superaron el 34% para el trigo, el 143% para el maíz y el 227% para soja, pasando de ofertas conjuntas para los tres principales granos de 1.160 a cerca de 2.280 millones de toneladas, es decir prácticamente duplicándose en solo treinta años.

Sin lugar a dudas, esta mejora en la producción, con volúmenes muy similares a los del consumo, pudieron plasmarse por la expansión en la frontera agrícola de muchos países a un ritmo del 32% a lo largo del periodo, en especial de los principales exportadores mundiales.

En mayor medida, por las mejoras tecnológicas que llevaron a un sostenido incremento en los rendimientos globales que pasaron de un promedio en 1990 de 2.800 kg/ha a 4.200 kg/ha en 2020, es decir con una mejora relativa del 48% a lo largo de las tres últimas décadas, para el conjunto de los tres granos considerados.

El trigo y el maíz mostraron avances con cifras del orden del 82 y 171%

Pero el mayor incremento se dio en el comercio de la materia prima y sus derivados. En el cuadro siguiente se presenta la tasa de crecimiento para cada producto, las cuales aumentan a un ritmo mucho mayor de la producción y el consumo.

Es notable el avance que experimento el trigo y el maíz en cuanto al intercambio comercial, con cifras del orden del 82 y 171%, en tanto que en soja prácticamente las exportaciones totales se sextuplicaron, aunque dicha comparación pierde relevancia por lo incipiente del uso del poroto de soja por determinados países en los 90s.

Como ejemplo de ello, las escasas compras de China por esos años, difieren fuertemente de las actuales, que explican más del 70% del comercio.

Otro aspecto relevante en el análisis de oferta y demanda de los commodities es la relación entre los stocks remanentes y el consumo de cada ciclo.

En el mismo cuadro se destaca la reducción que se experimenta a lo largo de los últimos treinta años, en el caso del trigo y de la soja del 18% se pasa al 15%, en tanto que en maíz se pasó del 10% al 8%.

Ello pone de manifiesto que, ante la creciente producción y consumo total, el mundo se fue adaptando a vivir con una menor acumulación de reservas, en especial en los países abastecedores, lo cual se traduce en una fuerte volatilidad en los precios, ante inconvenientes climáticos en alguno de ellos.

Este análisis se realiza prescindiendo de la información de China, debido a la falta de credibilidad en los volúmenes de sus existencias, y la irrelevante incidencia en el mercado debido a su condición de importador neto de todos los granos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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