El Gobierno de Santa Fe convocó a frigoríficos y sindicato para analizar la situación por el cepo a las exportaciones

El Sindicato de la Carne denunció 150 despidos. Pero el ministro de Trabajo santafesino aclaró que no y adelantó que se ‘estudiará’ la situación de cada planta. La industria dice que está en crisis.

El ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la provincia de Santa Fe aseguró que se estudiará la situación laboral de cada frigorífico, a raíz de los reclamos por despidos que hiciera el gremio.

Luego de que desde el Sindicato de la Carne provincial denunciaran el despido de 150 trabajadores del sector por la extensión a las restricciones de exportación, pero el Ministerio lo demintió.

El ministro Juan Manuel Pusineri aclaró que lo de los 150 despidos “fue una posibilidad y finalmente no ocurrió”. También subrayó que están en diálogo permanente con el gobierno nacional para habilitar la exportación de vaca conserva a China.

Pusineri se reunió con representantes del gremio y de la industria. Participaron Daniel Roa, secretario general del Sindicato de la Carne de Santa Fe; Sebastián Bendayán, gerente de la Cámara de Frigoríficos de Santa Fe y Jorge Torelli, secretario de Agroalimentos del Ministerio de la Producción provincial.

El ministro manifestó tras el encuentro que no se está viendo una situación generalizada que afecte a la fuente de trabajo con despidos o suspensiones, sino que puede haber algún caso particular.

Por esa razón desde el Ministerio se va a analizar la situación puntual de cada frigorífico. Con respecto al frigorífico Recreo aseguró que están aplicando reducción horaria, trabajando un día menos a la semana, pero no es el caso de todos los frigoríficos.

Desde la provincia de Santa Fe se genera el 40% de la carne vacuna que exporta el país y la industria ocupa alrededor de 10.000 personas.

Sebastián Bendayán calificó de crítica la situación de las plantas. A pesar de no haberse registrado despidos en 20 empresas que agrupa la Cámara, el convenio colectivo de trabajo les impide suspender personal. Las empresas deben garantizar 140 horas mensuales de trabajo. A raíz de las restricciones, los trabajadores perdieron los premios e incentivos que se brindan por la actividad exportadora y sumado a horas no trabajadas, resulta en una pérdida monetaria del 35% al 40% con respecto a lo cobrado a principios de año.