El avance del fenómeno El Niño comenzó a traducirse en lluvias y tormentas de variada intensidad en distintas regiones productivas del país, con episodios de granizo de importante tamaño en sectores de Córdoba y precipitaciones que, en algunas zonas, alcanzaron entre 10 y 30 milímetros.
El Servicio Meteorológico Nacional mantiene alerta amarilla por tormentas en sectores de 14 provincias, entre ellas Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, La Pampa y Mendoza.
Las lluvias también alcanzaron sectores de la zona núcleo, donde contribuyen a aliviar parcialmente el déficit hídrico que afectaba a buena parte de los cultivos. En el norte bonaerense se registraron acumulados cercanos a 50 milímetros en Carmen de Areco, acompañados por caída de granizo.
LA REGIÓN SUDESTE BONAERENSE
En el sudeste de la provincia de Buenos Aires, incluyendo Necochea, Quequén y zonas productivas de la región, el comportamiento de las precipitaciones será seguido especialmente por el sector agropecuario, debido a su importancia para la evolución de los cultivos de fina y las próximas siembras.
El escenario de El Niño mantiene la expectativa de una primavera con mayor disponibilidad de humedad, aunque la distribución de las lluvias puede ser irregular y estar acompañada por tormentas fuertes, ráfagas y ocasional caída de granizo.
Ante esta situación, productores y autoridades mantienen la atención sobre el estado de los caminos rurales, los drenajes y la infraestructura hídrica, especialmente frente a la posibilidad de precipitaciones intensas en períodos cortos.
Las obras de saneamiento y mantenimiento de canales que se ejecutan en distintas provincias buscan mejorar el escurrimiento y reducir el impacto de eventuales excesos de agua. El fenómeno vuelve a poner en primer plano la necesidad de prevenir y fortalecer la infraestructura rural antes de la llegada de los mayores eventos de la temporada.








