La agroindustria aportó más de 5.600 millones durante septiembre, impulsada por el crecimiento de distintos complejos agrícolas, ganaderos y regionales.
Las exportaciones argentinas alcanzaron en septiembre un récord histórico y volvieron a poner de manifiesto el papel estratégico del campo y la agroindustria en la generación de divisas para el país.
Según anunció el ministro de Economía, Luis Caputo, las exportaciones de bienes sumaron 10.036 millones de dólares, lo que representa un incremento del 23,5 por ciento respecto del mismo mes del año pasado. Por primera vez, la Argentina superó la barrera de los 10.000 millones de dólares en ventas externas durante un solo mes.
Dentro de este resultado, el complejo agroindustrial tuvo una participación determinante.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, las exportaciones agroindustriales alcanzaron en septiembre los 5.654 millones de dólares, con un total de 11,43 millones de toneladas comercializadas en los mercados internacionales.
Esto significó un crecimiento interanual del 14 por ciento en valor y del 17 por ciento en volumen.
Por su parte, el Consejo Agroindustrial Argentino, sobre la base de un análisis técnico de la Bolsa de Cereales, estimó exportaciones por unos 5.500 millones de dólares, con una mejora del 13,6 por ciento frente a septiembre del año anterior.
Entre los sectores que más se destacaron durante el mes sobresalieron la cebada y el maíz.
La cebada registró un aumento interanual del 276 por ciento en volumen y del 311 por ciento en valor. El maíz, por su parte, mostró incrementos del 112 por ciento en toneladas y del 121 por ciento en facturación.
También presentaron resultados positivos el trigo, con subas del 25 por ciento en volumen y del 34 por ciento en valor, y el complejo olivícola, que avanzó un 53 por ciento en toneladas y un 32 por ciento en ingresos.
Las legumbres, las preparaciones alimenticias y los productos vitivinícolas también contribuyeron al desempeño exportador.
En el análisis del Consejo Agroindustrial Argentino, los complejos de girasol, maíz y carne y cuero vacuno fueron los que más aportaron, en términos monetarios, al crecimiento general de las exportaciones agroindustriales.
Además, los sectores porcino, girasol y algodonero se ubicaron entre los de mayor expansión relativa respecto de septiembre de 2025.
El crecimiento no se limitó a los grandes cultivos tradicionales, sino que también alcanzó a distintas cadenas ganaderas y economías regionales.
Al analizar los primeros nueve meses del año, la Secretaría de Agricultura identificó mejoras en las exportaciones de 33 de los 54 complejos productivos relevados.
Entre los desempeños más destacados aparece el girasol, con aumentos del 83 por ciento en volumen y del 82 por ciento en valor.
El sector porcino también mostró una evolución significativa, con un crecimiento del 72 por ciento en toneladas y del 96 por ciento en facturación.
A su vez, las forrajeras, los ovinos, el trigo, la apicultura y las legumbres registraron avances en sus ventas externas. El maíz acumuló una suba del 25 por ciento en volumen y del 24 por ciento en valor.
También se observaron resultados positivos en los sectores lácteo, pesquero y bovino. En este último caso, las exportaciones crecieron un 2 por ciento en volumen, pero un 33 por ciento en valor, reflejando una mejora importante en los ingresos obtenidos.
En materia de destinos comerciales, los principales mercados incluyeron a India, China, Vietnam, Brasil, Estados Unidos, Chile, Perú, Arabia Saudita, Indonesia y Malasia.
Estos diez países concentraron, en conjunto, la mitad del valor de las exportaciones agroindustriales, lo que evidencia la importancia de los mercados asiáticos y americanos para la producción argentina.
De acuerdo con la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, la agroindustria representó el 56 por ciento de las exportaciones totales del país durante el período analizado.
Sin embargo, el escenario también presenta desafíos. El Consejo Agroindustrial Argentino señaló que el tipo de cambio real multilateral se mantuvo estable respecto de agosto, aunque permaneció un 3 por ciento por debajo del promedio de 2025.
La competitividad exportadora depende, además, de los precios internacionales, los costos internos, la demanda externa y las condiciones comerciales.
En definitiva, el récord de septiembre confirma el peso decisivo del campo y la agroindustria en la economía nacional. La producción de granos, carnes, lácteos y alimentos, junto con el aporte de las economías regionales, constituye una fuente fundamental de divisas, empleo y actividad económica.
El desafío hacia adelante será sostener este crecimiento, ampliar los mercados internacionales y generar condiciones que permitan agregar valor a la producción argentina.
Un objetivo que tiene especial relevancia para regiones productivas como el sudeste bonaerense, donde la actividad agropecuaria, la industria vinculada al sector y la logística portuaria conforman una cadena estratégica para el desarrollo regional y para el movimiento exportador a través de puertos como el de Quequén.
Porque detrás de cada cifra de exportación hay productores, trabajadores, transportistas, industrias y servicios que contribuyen al desarrollo de la Argentina.








