La informalidad laboral preocupa al agro: advierten que algunos beneficios desalientan el empleo registrado
La brecha entre los ingresos de los trabajadores registrados y quienes permanecen en la informalidad puede estar generando incentivos para no formalizarse, especialmente entre quienes reciben asistencia social, advirtió la economista Laura Caullo, de la Fundación Mediterránea.
Durante una entrevista en Agroindustria en Foco, Caullo señaló que esta situación representa una dificultad para el sector agropecuario, particularmente a la hora de incorporar trabajadores temporarios al empleo registrado.
Según explicó, las asignaciones familiares para trabajadores formales con hijos quedaron desfasadas frente a la Asignación Universal por Hijo (AUH) y otros complementos, lo que en determinados casos puede hacer económicamente más conveniente permanecer en la informalidad.
El agro, una excepción
A pesar de la caída general del empleo privado formal, el agro presenta un comportamiento diferente. De acuerdo con un estudio de la Fundación Mediterránea, es el único de los grandes sectores que incrementó el empleo privado formal desde noviembre de 2023, con unos 13.000 nuevos puestos.
Sin embargo, Caullo advirtió que las actividades agropecuarias, junto con la minería y los hidrocarburos, son intensivas en capital y por eso no necesariamente generan grandes volúmenes de empleo.
A esto se suma otro problema: la falta de trabajadores capacitados. La economista señaló que más del 30% de los trabajadores argentinos no completó el secundario, una situación que impacta en la productividad y en la disponibilidad de mano de obra para determinadas tareas.
¿Qué dice UATRE?
El gremio sostiene que alrededor del 70% de los trabajadores rurales estaría trabajando de manera informal o “en negro”, una situación que considera estructural y especialmente grave en las economías regionales.
Entre los principales planteos de UATRE aparecen:
- Más fiscalización: el gremio reclama intensificar los controles sobre los establecimientos rurales. Durante el primer cuatrimestre de 2026 informó más de 1.000 fiscalizaciones.
- Compatibilidad entre planes sociales y trabajo registrado: UATRE advierte que la falta de continuidad del régimen que permitía compatibilizar determinados beneficios sociales con el empleo rural puede terminar empujando a trabajadores temporarios hacia la informalidad.
- Pérdida de derechos: el trabajo no registrado implica, según el gremio, pérdida de aportes jubilatorios, obra social, cobertura y derechos laborales.
- Precarización: UATRE vincula la informalidad con salarios bajos, condiciones habitacionales deficientes y, en algunos operativos, situaciones de trabajo infantil, explotación laboral y trata.
- El contraste con el crecimiento del agro: José Voytenco cuestiona que el campo pueda mostrar buenos rindes, producción y mercados mientras una parte importante de sus trabajadores permanece sin registrar.
Un dato particularmente fuerte es que en algunas zonas la informalidad detectada supera ampliamente el promedio nacional: por ejemplo, RENATRE informó un 91% de trabajadores no registrados en un operativo realizado en el cinturón frutihortícola de La Plata.
