La ganadería retiene hacienda y los feedlots anticipan la oferta de fin de año
La ganadería argentina atraviesa un escenario particular: baja la faena, aumenta el peso de los animales y los feedlots mantienen un stock récord, configurando un mercado con mayor retención de hacienda.
Entre enero y agosto se faenaron 8,13 millones de cabezas, un 10% menos que en igual período de 2025. Al mismo tiempo, los feedlots registraron al 1° de septiembre 2,086 millones de vacunos, un 5,6% más interanual y el nivel más alto de la serie.
El dato que también marca el rumbo es la menor participación de hembras en la faena, que en agosto fue del 43,1%, el porcentaje más bajo desde junio de 2021. Para Rosgan, esto refleja una mayor retención de vientres y una estrategia orientada a preservar la capacidad productiva del rodeo.
A esto se suma un alargamiento de los ciclos de recría y engorde. Los productores están demorando la salida de los animales, buscando obtener mayor peso. En agosto, el peso promedio de la res llegó a 246 kilos, unos 11 kilos más que un año atrás y el máximo en más de tres décadas.
Los feedlots, en el centro de la escena
Los corrales tendrán un papel clave en los próximos meses. En agosto ingresaron 341.098 animales, un 14% menos que un año atrás, mientras que las salidas alcanzaron las 431.280 cabezas.
Actualmente, los feedlots aportan alrededor del 38% de los animales enviados a faena, por lo que su comportamiento será determinante para conocer la oferta ganadera durante el cierre del año.
Históricamente, entre septiembre y diciembre aumenta la salida de hacienda de los corrales. Si se repite ese comportamiento, Rosgan estima que podrían ingresar a faena unos 400.000 animales mensuales, con una oferta potencial cercana a 1,6 millones de cabezas durante el último cuatrimestre.
De mantenerse la participación de los feedlots, la faena total de 2026 podría ubicarse en torno a 12,3-12,4 millones de cabezas.
La gran incógnita, sin embargo, será a qué velocidad esa hacienda encerrada se transforma en oferta efectiva. A ese escenario se suma el factor climático: un posible exceso de lluvias asociado a El Niño podría complicar tanto los sistemas pastoriles como la operatoria de los corrales.
