La entidad cuestionó la ley bonaerense que permite a los municipios destinar, durante 180 días, hasta el 100% de los fondos del Impuesto Inmobiliario Rural afectados al mantenimiento vial a la ejecución de obras hídricas. Reclama recursos específicos para prevenir inundaciones sin comprometer la transitabilidad de los caminos.
La Confederación Intercooperativa Agropecuaria, Coninagro, expresó su rechazo a la ley sancionada por la Legislatura de la provincia de Buenos Aires que autoriza a los municipios a utilizar recursos destinados al mantenimiento de los caminos rurales para realizar obras hídricas.
De esta manera, se sumó a los cuestionamientos de la Sociedad Rural Argentina, CARBAP y la Federación Agraria Argentina, que también manifestaron su preocupación por las consecuencias que podría tener la medida sobre la infraestructura productiva.
Desde Coninagro reconocen que la provincia necesita obras para prevenir inundaciones, especialmente ante la posibilidad de lluvias abundantes asociadas al fenómeno de El Niño. Sin embargo, consideran que esas inversiones no deben financiarse con recursos destinados a conservar los caminos rurales.
La entidad advirtió que, si se concretan precipitaciones extraordinarias, los caminos podrían necesitar todavía más tareas de mantenimiento y reparación. Por eso, sostiene que quitarles recursos en un escenario de posibles excesos hídricos podría agravar los problemas existentes.
Los caminos rurales son fundamentales para el funcionamiento de toda la cadena agropecuaria. Cuando una vía queda intransitable, se dificulta la recolección de las cosechas, se demoran los traslados, aumentan los costos de los fletes y se complica el movimiento de la producción hacia los centros de acopio, las industrias y los puertos.
Además, esta infraestructura garantiza el acceso a las escuelas, los centros de salud y los servicios esenciales para las familias que viven en el interior.
LAS PROPUESTAS DE CONINAGRO
Frente a esta situación, la organización planteó una serie de medidas para compatibilizar la ejecución de obras hídricas con el mantenimiento de la red vial rural.
Entre sus propuestas, reclamó que las obras financiadas se limiten al ámbito rural, que los recursos utilizados sean restituidos al Fondo Compensador de Mantenimiento y Obras Viales y que exista una rendición pública de cuentas sobre el destino del dinero en cada municipio.
También pidió garantizar la participación de los productores y sus cooperativas en la definición de las prioridades, a través de las comisiones viales locales.
Por otra parte, Coninagro consideró necesario crear un fondo específico para las obras hídricas, con recursos propios, de manera que la prevención de inundaciones no dependa del financiamiento destinado a otros servicios esenciales.
Como parte de su propuesta, puso a disposición de la Provincia y de los municipios su red de cooperativas bonaerenses para colaborar en el relevamiento del estado de los caminos y la identificación de las obras prioritarias.
La intención es promover un trabajo conjunto entre las autoridades municipales y los productores, teniendo en cuenta las necesidades particulares de cada distrito.
Desde la entidad insistieron en que prevenir inundaciones y mantener los caminos transitables son objetivos que deben avanzar de manera simultánea.
El debate adquiere especial importancia para las regiones agropecuarias bonaerenses, donde la conectividad entre los establecimientos rurales, las zonas productivas y los puertos resulta determinante para sostener la actividad económica.
Coninagro concluyó su planteo con una definición contundente: “Queremos obras y caminos transitables. No aceptamos que se nos obligue a elegir entre una cosa y la otra”.
El reclamo pone sobre la mesa la necesidad de encontrar soluciones que permitan mejorar la infraestructura hídrica sin desfinanciar los caminos rurales, fundamentales para la producción, el transporte y el desarrollo de las comunidades del interior bonaerense.








