Las elecciones legislativas de medio término realizadas el 3 de noviembre en Estados Unidos dejaron un nuevo escenario político, con proyecciones que anticipan el avance de los demócratas en ambas cámaras del Congreso.
Sin embargo, un informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires y la Fundación INAI considera que no habría cambios importantes en la relación comercial con Argentina en el corto plazo.
El documento señala que la política comercial estadounidense mantendría su orientación, aunque podrían registrarse modificaciones puntuales en materia de aranceles e investigaciones comerciales.
Estados Unidos se consolida como un mercado cada vez más importante para la agroindustria argentina. Actualmente es el tercer socio comercial del país y el quinto destino de las exportaciones agroindustriales de 2026, con más del 5% del total. Las ventas crecieron más del 50% durante este año, impulsadas principalmente por la carne vacuna, además de la miel, los vinos y la soja.
Uno de los puntos destacados es el acuerdo sobre comercio e inversiones (ARTI), firmado en febrero de 2026, que establece un recargo arancelario máximo del 10% para los productos argentinos. También está pendiente la incorporación de una cuota adicional de 80.000 toneladas de carne vacuna.
El informe advierte que Argentina podría ganar competitividad si Estados Unidos aplica nuevos aranceles a otros países competidores. Entre los productos con posibilidades de crecimiento figuran la carne vacuna, los vinos, la miel, el aceite de soja, el aceite de girasol y los cítricos.
Otro factor clave será la relación entre Washington y Pekín. El distanciamiento comercial entre ambas potencias favoreció las exportaciones argentinas hacia China, por lo que cualquier acercamiento o conflicto podría modificar esos flujos comerciales.
Finalmente, el análisis no prevé cambios significativos en los subsidios agrícolas estadounidenses, que continúan beneficiando a producciones como maíz, soja, trigo y carne vacuna.
La conclusión del informe es que, pese al nuevo equilibrio político en Estados Unidos, predominaría la continuidad de su estrategia comercial. Para Argentina, el desafío será aprovechar las oportunidades de acceso al mercado norteamericano y fortalecer su posición como proveedor agroindustrial.











