El grupo italiano Edizione concretó la venta de la totalidad de sus establecimientos rurales en el país. Las tierras están distribuidas entre Chubut, Santa Cruz, Río Negro y Buenos Aires. La operación incluye más de 260.000 ovinos, 22.000 vacunos y una de las mayores estructuras de producción lanera de la Argentina.
El grupo italiano Benetton concretó la venta de sus aproximadamente 900.000 hectáreas de tierras productivas en la Argentina, poniendo fin a una etapa de 35 años de actividad agropecuaria en el país.
La operación fue realizada por el holding italiano Edizione, que transfirió las empresas Compañía de Tierras Sud Argentino (CTSA) y Ganadera Cóndor a un grupo de inversores encabezado por Mariano Bosch, actual CEO de Adecoagro.
Los establecimientos rurales se encuentran distribuidos entre las provincias de Chubut, Santa Cruz, Río Negro y Buenos Aires, y representan uno de los patrimonios territoriales privados más importantes del sector agropecuario argentino.
Un imperio de lana y ganado en la Patagonia
Aunque el monto de la transacción no fue informado, la dimensión de la operación coloca a los compradores entre los principales propietarios de tierras rurales del país.
Las explotaciones concentran alrededor de 260.000 ovejas y 22.000 vacunos, principalmente en la región cordillerana comprendida entre Esquel y Bariloche, además de establecimientos productivos en Balcarce, provincia de Buenos Aires.
La producción anual ronda el millón de kilos de lana, una actividad que convirtió a Compañía de Tierras Sud Argentino en el mayor productor lanero de la Argentina.
El negocio también comprende una importante superficie agrícola. La compañía desarrolla cultivos de maíz, trigo, soja y girasol sobre unas 7.500 hectáreas y cuenta con otras 10.000 hectáreas destinadas a plantaciones forestales, principalmente de pinos.
A estas actividades se suma la industria frigorífica. A través de Faimali, el grupo desarrolló negocios vinculados con el procesamiento y la exportación de carne de cordero patagónico, mientras que en la provincia de Buenos Aires diversificó su producción agrícola.
De esta manera, el conglomerado construyó durante décadas una estructura productiva que abarcó la ganadería ovina y bovina, la agricultura, la forestación y la industrialización de alimentos.
De los capitales británicos a la familia Benetton
La historia de estas tierras comenzó mucho antes de la llegada de los inversores italianos.
En 1889 nació The Argentine Southern Land Company Limited, una empresa de capitales británicos que adquirió grandes extensiones en la Patagonia y expandió sus actividades ganaderas durante las décadas siguientes.
En 1975, la compañía pasó a manos de empresarios argentinos vinculados con las familias Menéndez, Hume, Ochoa y Paz Repetto.
Finalmente, en 1991, Benetton adquirió la firma y sus propiedades rurales, que incorporó a Edizione Holding, el conglomerado de inversiones de la familia italiana.
Para entonces, el grupo ya tenía presencia en el país. En 1983, Carlo Benetton había comenzado a invertir en la Argentina y posteriormente desarrolló actividades agropecuarias en Balcarce.
Sin embargo, fue la adquisición de los campos patagónicos la que transformó al holding en uno de los principales actores de la producción lanera nacional.
Durante más de tres décadas, esas explotaciones funcionaron como proveedoras de materia prima para la cadena textil internacional United Colors of Benetton. Con el paso de los años, la compañía amplió sus actividades hacia la ganadería bovina, la agricultura, la industria frigorífica y la forestación.
Quiénes están detrás de la compra
Mariano Bosch es fundador y CEO de Adecoagro, una de las principales compañías agroindustriales de Sudamérica, con operaciones en Argentina, Brasil y Uruguay.
La firma, que cotiza en la Bolsa de Nueva York, administra aproximadamente 210.000 hectáreas agrícolas y desarrolla negocios vinculados con la producción de alimentos y energías renovables.
Su estructura accionaria atravesó un cambio importante en 2025, cuando Tether, la compañía emisora de la criptomoneda estable USDT, adquirió una participación mayoritaria mediante una operación superior a los 615 millones de dólares.
Adecoagro también amplió sus inversiones agroindustriales. Entre sus negocios recientes figura la adquisición de Profertil junto con la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), además de operaciones en el sector azucarero y de biocombustibles de Brasil.
Sin embargo, la compra de los campos patagónicos quedó fuera de esa estructura corporativa. Los nuevos propietarios son inversores vinculados con la conducción de la firma y no la sociedad que cotiza en Wall Street.
Un cambio de manos que marca una nueva etapa
Con esta operación, Benetton cierra definitivamente su participación en el negocio agropecuario argentino, después de más de tres décadas de presencia en el territorio nacional.
La transferencia de unas 900.000 hectáreas, miles de cabezas de ganado y una estructura productiva que incluye agricultura, forestación e industria frigorífica representa uno de los movimientos más relevantes del mercado de tierras rurales de los últimos años.
La Patagonia pierde así a uno de sus históricos propietarios extranjeros, mientras que un nuevo grupo de inversores asume el control de un patrimonio productivo estratégico para la ganadería y la industria lanera argentina.











