Preocupación en el INTA por posibles cambios en su conducción: respaldo a la autarquía y defensa de su estructura federal
El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) atraviesa una etapa de incertidumbre mientras sus trabajadores, directores y representantes regionales esperan definiciones del Gobierno nacional sobre un decreto que podría modificar sustancialmente su conducción y estructura organizativa.
Tras una reunión mantenida días atrás con el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Sergio Iraeta, los representantes del organismo entregaron una carta respaldada por 21 presidentes de Consejos Regionales y Centros de Investigación del INTA. En ella manifestaron su firme respaldo a la autarquía del instituto y destacaron la importancia de preservar un modelo descentralizado, participativo y eficiente.
Estructura federal, legitimidad y advertencias
En el documento entregado, los representantes describieron la estructura federal del INTA, construida sobre una representación plural de entidades rurales, universidades, gobiernos provinciales, científicos y empleados. Además, resaltaron la legitimidad democrática de esa representación, conformada por casi 1000 dirigentes de diversos sectores que trabajan ad honorem para fortalecer el sistema de investigación y transferencia tecnológica agropecuaria.
En ese sentido, advirtieron que la reducción de personal en la última década no ha debilitado la operatividad del INTA y recordaron que ya han presentado propuestas de reestructuración que hasta el momento no fueron consideradas por el Gobierno.
Rechazo a la centralización y exigencia de criterios técnicos
En otro tramo del documento, los representantes expresaron su rechazo a cualquier intento de centralizar el control del organismo, y reclamaron que “las decisiones se fundamenten en criterios técnicos y federales, no políticos ni arbitrarios”.
El malestar se profundizó ante rumores sobre la posible alteración de la composición del Consejo Directivo del INTA, lo que implicaría restar representación a sectores privados y productivos que históricamente han formado parte de su conducción.
Finalmente, solicitaron una audiencia no solo con Iraeta, sino también con el ministro de Economía, Luis Caputo, y el responsable de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, con el objetivo de defender el actual modelo de gestión del organismo, reconocido como ejemplo a nivel nacional e internacional.
Por ahora, no hubo respuestas oficiales por parte del Ejecutivo, pero desde el INTA insisten en mantener abierto el diálogo institucional y defender un modelo democrático, federal y al servicio de las necesidades productivas de todo el país.
