Poscosecha: la etapa clave que define la rentabilidad del productor
Un manejo inadecuado puede generar pérdidas millonarias. Especialistas del INTA advierten sobre los errores más comunes y proponen soluciones.
En el complejo engranaje de la producción agropecuaria, la poscosecha sigue siendo un eslabón crítico y muchas veces subestimado. «Un problema en esta etapa puede tirar abajo todo el esfuerzo de la campaña», advierte Ricardo Bartosik, especialista en poscosecha del INTA Balcarce. Y no es exagerado: una silobolsa con 200 toneladas de maíz —el fruto de 29 hectáreas— puede perderse por completo si el manejo no es el adecuado.
El desafío es grande, porque la inversión también lo es. Si la silobolsa no está correctamente sellada, si el grano tiene humedad excesiva o si se aplican mal los insecticidas, las pérdidas pueden ser directas y severas. De hecho, los técnicos del INTA calculan que un manejo deficiente puede generar mermas del 3 al 5 por ciento de la producción, o incluso más.
“La silobolsa es una gran herramienta, pero como toda tecnología, requiere de buenas prácticas”, refuerza Leandro Cardoso, también especialista en poscosecha. ¿La receta para minimizar riesgos? Preparar bien el terreno, utilizar maquinaria en buen estado, sellar correctamente y monitorear los niveles de dióxido de carbono dentro de las bolsas.
Pero el problema no se agota en el campo. En plantas de acopio, la falta de tecnología adecuada también puede provocar pérdidas importantes. “A veces, por no contar con sistemas de termometría o aireación automática, se sobreseca el grano o se generan focos de calentamiento”, detalla Bartosik. Para anticipar estos riesgos, el INTA desarrolló el sistema CO2NTROL, una herramienta que permite monitorear de forma temprana los posibles inconvenientes.
Más allá de lo técnico, el desafío es cultural. “La agricultura argentina invierte millones en maquinaria para sembrar, pero muchas veces descuida lo que pasa después de la cosecha. Ahí es donde se pierden toneladas de esfuerzo”, remarca el especialista.
Con el objetivo de consolidar la poscosecha como una parte estratégica del negocio agroindustrial, el INTA y la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Mar del Plata organizarán el II Congreso Internacional de Silobolsa, que se realizará el 15, 16 y 17 de octubre en Balcarce.
El encuentro reunirá a especialistas, técnicos y productores para compartir avances en manejo de silobolsas, nuevas tecnologías de monitoreo, trazabilidad, sostenibilidad, control de hongos, micotoxinas, insectos y reciclado de plásticos.
La premisa es clara: “Conservar bien el grano es tan importante como sembrarlo bien”, concluye Bartosik. Y en ese cambio de mirada se juega buena parte del futuro de la agroindustria argentina.
