Retenciones al agro: a días del vencimiento de la rebaja, el campo redobla la presión sobre el Gobierno
A pocos días del 30 de junio, fecha en que expira la rebaja temporaria de los derechos de exportación (DEX) implementada en enero por el Gobierno nacional, el sector agropecuario argentino elevó el tono de sus reclamos y volvió a exigir el cumplimiento de una promesa de campaña central: la eliminación total de las retenciones.
Lo que comenzó como un murmullo en entidades de base y rurales provinciales, hoy se convirtió en una ofensiva pública liderada por las principales organizaciones que integran la Mesa de Enlace. El malestar se intensificó a medida que se acercaba el vencimiento del beneficio transitorio, en un contexto de precios internacionales deprimidos, costos internos elevados y márgenes de rentabilidad que, según denuncian los productores, se encuentran al límite de la sustentabilidad.
CRA: “Las retenciones provocan consecuencias regresivas para toda la cadena”
Una de las primeras en alzar la voz fue la Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), que lanzó un duro comunicado en el que advierte sobre las múltiples consecuencias negativas del restablecimiento pleno de los DEX. Según la entidad, mantener este esquema tributario significaría un fuerte desincentivo a la inversión en tecnología, reducción de la producción y de la competitividad internacional, pérdida de empleos en las economías regionales y caída de la recaudación fiscal a mediano plazo.
“Exigimos una revisión urgente de la política de retenciones, y reafirmamos nuestra voluntad de diálogo serio para construir soluciones previsibles y sostenibles”, reclamó la CRA, dejando en claro que el sector está dispuesto a negociar, pero no a seguir soportando lo que considera una carga desproporcionada e injusta.
Coninagro: “Necesitamos libertad y reglas claras”
Desde el movimiento cooperativo, Coninagro se sumó al coro de críticas, alertando que la finalización de la rebaja de alícuotas en plena campaña agrícola genera «preocupación y desigualdad» entre productores, especialmente en zonas más alejadas o con menores capacidades productivas. La entidad reiteró la necesidad de un modelo impositivo más equitativo, con políticas de largo plazo que otorguen previsibilidad.
“El productor recalcula su inversión y costos con cada medida. Necesitamos previsibilidad, no discursos estancos”, sostuvieron en un comunicado. La delegación de Coninagro Córdoba fue incluso más directa: “No se puede hablar de libertad si seguimos siendo los únicos que pagamos por exportar. El agro sostiene la economía real del interior. Es hora de que la libertad nos alcance también a nosotros”, afirmaron, haciendo alusión al discurso libertario del actual Gobierno.
SRA Córdoba: “Las retenciones son un robo”
El Distrito 4 de la Sociedad Rural Argentina (SRA), que representa a Córdoba, no escatimó en calificativos y cuestionó con dureza al Gobierno por no haber cumplido lo prometido. En un documento titulado “La hora del campo es ahora”, la entidad calificó de “exiguo y mediocre” al alivio fiscal transitorio, y pidió la eliminación total de los derechos de exportación.
“Las retenciones son un robo. Lo dijo el propio Gobierno y no cumplió. No hay más margen para medidas improvisadas. Es momento de decisiones estructurales”, subrayaron, marcando la creciente pérdida de paciencia del sector con el Ejecutivo nacional.
CARBAP: “El agro no aguanta más”
La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP) también se sumó al reclamo colectivo, alertando que el retorno de las alícuotas anteriores implicaría subas importantes: del 26% al 33% para la soja y del 9,5% al 12% para maíz y sorgo. “El agro es un pilar del desarrollo, pero no aguanta más. La presión fiscal y la falta de infraestructura ya han expulsado a miles de productores”, remarcaron.
En línea con las demás entidades, CARBAP instó al Gobierno a honrar su palabra y eliminar definitivamente las retenciones, recordando la promesa de campaña del presidente Javier Milei.
CARTEZ: “Volver al fracaso no es la solución”
Por su parte, la Confederación de Asociaciones Rurales de la Tercera Zona (CARTEZ), con base en el interior cordobés, expresó su malestar con una frase tajante: “Volver al fracaso no es la solución”. Según la entidad, con precios internacionales deprimidos y costos internos en alza, reinstaurar las retenciones pone en riesgo la viabilidad del sector agropecuario.
“No subir las retenciones permitiría aplicar tecnología, lograr mejores rindes y beneficiar a todo el país”, concluyeron, en alusión al impacto positivo que podría tener una política impositiva más amigable con la producción.
Un escenario tenso a la espera de definiciones
A medida que se acerca la fecha límite, el conflicto entre el Gobierno y el campo escala en intensidad. Las entidades reclaman no sólo la continuidad de la rebaja de retenciones sino su eliminación definitiva, mientras que desde el Ejecutivo aún no hay señales claras sobre qué decisión tomará. En el medio, miles de productores esperan una respuesta concreta que determine si podrán planificar su futuro con reglas claras o si deberán enfrentar, una vez más, un escenario de incertidumbre.
El 30 de junio no es sólo una fecha administrativa: es el punto de inflexión para un sector clave de la economía argentina, que exige ser escuchado y respetado.
