El Gobierno nacional vuelve a subir las retenciones para soja y maíz desde julio

El Gobierno nacional vuelve a subir las retenciones para soja y maíz desde julio

El Gobierno nacional oficializó este viernes que, a partir del 1° de julio, volverán a incrementarse las retenciones para la soja y el maíz, una decisión que generó fuerte rechazo en el sector agropecuario.

El Gobierno nacional oficializó este viernes que, a partir del 1° de julio, vuelven a subir las retenciones para la soja, el maíz, el girasol y el sorgo, una medida que reaviva el malestar en el sector agropecuario justo cuando la cosecha gruesa comienza a llegar a los puertos.

A diferencia del trigo y la cebada, que seguirán gozando de un esquema especial, el decreto publicado en el Boletín Oficial no incluyó a estos otros cultivos en el anexo de prórroga, lo que implica que vuelven a regir los derechos de exportación previos a la rebaja temporal de enero de este año.

Con este cambio, el esquema impositivo para los principales cultivos quedará así:

  • Soja: sube del 26% al 33%, recuperando el nivel vigente antes de la rebaja temporal que rigió desde enero de 2025.
  • Maíz y sorgo: pasan del 9,5% al 12%.
  • Girasol: del 5,5% al 7%.

En los considerandos del decreto, el Poder Ejecutivo argumentó que “como resultado del desempeño de las medidas adoptadas, es necesario prorrogar el plazo únicamente para los productos listados” —trigo y cebada— con el objetivo de “seguir garantizando la eficacia en su exportación”.

La rebaja de retenciones, que estuvo vigente desde el 27 de enero, había servido como incentivo para acelerar la liquidación de divisas por parte del complejo agroexportador. De acuerdo a datos oficiales, en ese período se exportaron 15,8 millones de toneladas de subproductos de soja, 17,9 millones de maíz, 6,5 millones de poroto de soja y 3,8 millones de aceite de soja, lo que habría representado un ingreso de aproximadamente US$ 5.000 millones en apenas dos semanas.

Para el campo, el regreso a las alícuotas más altas implica un aumento de la presión fiscal en un momento clave. La industria sojera, en particular, había ganado competitividad con la baja del 33% al 26% y ahora vuelve a enfrentar una mayor carga tributaria.

Desde las entidades del agro ya expresaron su malestar y advirtieron que la decisión podría desalentar ventas y retrasar la liquidación de divisas justo cuando el Gobierno necesita reforzar las reservas. Además, sostienen que la suba de retenciones golpea la rentabilidad de los productores y genera incertidumbre sobre la planificación de la próxima campaña.