Milei se reunió con la Mesa de Enlace en Palermo: diálogo abierto pero sin definiciones sobre retenciones
A dos días del inicio de la 137° Exposición Rural de Palermo, el presidente de la Nación, Javier Milei, mantuvo un extenso encuentro con los principales referentes de la Mesa de Enlace, en medio de un clima de expectativa y reclamos crecientes del sector agropecuario.
La reunión, que se prolongó por casi dos horas en el predio de la Sociedad Rural Argentina (SRA), tuvo como eje central la situación impositiva y las trabas que enfrenta el campo, en particular la cuestión de las retenciones a la exportación, un tema sensible para la producción y las economías regionales.
Un sector expectante y sin respuestas concretas
El diálogo se dio en un contexto de tensión: el pasado 30 de junio venció la ventana temporal de reducción de retenciones para la soja y el maíz, dos de los principales cultivos de exportación del país, mientras que la baja impositiva se mantuvo solo para el trigo y la cebada.
Esta situación generó malestar entre productores y dirigentes rurales, que venían reclamando una baja definitiva de estos tributos para poder competir en un mercado internacional con precios deprimidos y un tipo de cambio real que consideran aún insuficiente, pese a las recientes subas del dólar oficial.
Durante el encuentro, Milei insistió en su compromiso con el sector agropecuario y expresó que las retenciones “están en la mira”, pero fue claro al remarcar que, por ahora, no es viable su eliminación total. Según trascendió, el mandatario destacó su entusiasmo por las oportunidades que se abren para Argentina en materia de apertura de mercados internacionales, aunque evitó precisar plazos o medidas concretas.
Críticas de la dirigencia rural
Las expectativas del sector contrastan con la realidad. Días atrás, Ignacio Kovarsky, presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), una de las entidades más influyentes dentro de CRA, había lanzado duras críticas contra la administración nacional.
“Este Gobierno todavía no cumplió nada”, sentenció Kovarsky, quien sostuvo que el bolsillo del productor no aguanta más y que los impuestos a la exportación son “un robo, con cualquier gobierno”. Para el dirigente, la falta de definiciones concretas agrava la incertidumbre en un contexto económico que, pese a algunos indicadores positivos, todavía muestra señales de fragilidad para el productor agropecuario.
La Rural, escenario de tensiones y esperanza
El escenario elegido para la reunión no es menor. La Exposición Rural de Palermo es, históricamente, el punto de encuentro más emblemático del campo argentino con la política, la sociedad y los negocios. Este jueves abrirá sus puertas al público, exhibiendo no solo la tradicional muestra ganadera, sino también las últimas innovaciones tecnológicas aplicadas al agro y una variada agenda de actividades institucionales y comerciales.
Para el Gobierno, se trata de un termómetro clave para medir el humor del campo, un sector que representa uno de los motores de la economía nacional, generador de divisas y empleo a lo largo y ancho del país.
Sin embargo, la postergación de medidas que permitan aliviar la presión impositiva amenaza con tensionar aún más la relación con uno de los principales aliados que Milei supo cultivar durante su campaña.
Expectativa por anuncios futuros
Pese a la falta de definiciones inmediatas, desde la Mesa de Enlace destacaron la voluntad de diálogo y remarcaron que se mantendrán abiertos los canales de negociación para insistir con la demanda de una baja estructural y permanente de las retenciones.
El propio Milei, por su parte, reafirmó su convicción de avanzar en un plan de desregulación y apertura que permita mejorar la competitividad del agro argentino en los mercados internacionales. Sin embargo, la realidad fiscal del país, las restricciones presupuestarias y la necesidad de sostener ingresos fiscales clave siguen siendo un escollo para decisiones más profundas.
Un sector que no quiere esperar más
Mientras tanto, los productores advierten que la falta de medidas concretas impacta directamente en la próxima campaña y en la rentabilidad de miles de explotaciones agropecuarias. La esperanza, para muchos, es que la Exposición Rural sirva como marco para anuncios más contundentes o, al menos, para reafirmar compromisos que se traduzcan en medidas palpables en el corto plazo.
De lo contrario, los dirigentes rurales no descartan que el malestar se traduzca en acciones más firmes de protesta y presión, en defensa de un reclamo histórico: producir sin ser penalizados por exportar.
