El “efecto precio” del maíz se diluyó tras la suspensión de retenciones, pero los productores no lo sienten por la suba del FOB

El “efecto precio” del maíz se diluyó tras la suspensión de retenciones, pero los productores no lo sienten por la suba del FOB

El impulso extraordinario que habían mostrado las cotizaciones del maíz 2024/25 durante los tres días de suspensión temporal de los derechos de exportación quedó completamente desvanecido. Sin embargo, para los productores ese retroceso no se percibe, debido a que la baja en la relación FAS/FOB fue compensada por una mejora en los precios internacionales del cereal.

Entre el 22 y el 24 de septiembre, en plena vigencia del régimen transitorio sin retenciones, el contrato Maíz Rosario Diciembre 2025 llegó a negociarse entre 91,3% y 94,1% del valor FOB, un nivel inédito para el mercado argentino. Pero una vez finalizada la “promo”, esa participación comenzó a caer de manera sostenida hasta ubicarse hoy en apenas 88%, incluso por debajo de los niveles previos a la medida.

Aun así, la pérdida quedó “invisible” para el productor debido al incremento del FOB argentino, que empezó a alinearse con los valores de exportación de Brasil, impulsando de manera indirecta las referencias locales.

El grueso de los embarques exentos de retenciones se concentró en octubre y noviembre, mientras que diciembre quedó relegado, con 350.000 toneladas declaradas en las DJVE. Según datos oficiales, el mes cerrará con 525.252 toneladas declaradas. Para enero, en cambio, los registros muestran un freno notorio: apenas 150.000 toneladas comprometidas hasta el momento.

En este nuevo escenario, la medida ya perdió incidencia real sobre el mercado. Con el programa de embarques completamente cubierto, los exportadores redireccionaron su operación logística hacia otros productos más demandantes en esta época del año: trigo, cebada y harina de soja.