Nueva Ley de Semillas: el consenso avanza, pero persisten diferencias sobre el uso propio

Nueva Ley de Semillas: el consenso avanza, pero persisten diferencias sobre el uso propio

La discusión por una nueva Ley de Semillas volvió a ocupar un lugar central en el Congreso Aapresid que se desarrolla en Rosario, donde representantes del Gobierno, la industria semillera y las entidades de productores coincidieron en que existen avances importantes en la búsqueda de consensos, aunque aún no se logra un acuerdo definitivo sobre el punto más sensible: la reglamentación del uso propio de las semillas.

Durante un panel dedicado al futuro del sistema de propiedad intelectual en el agro argentino, funcionarios y referentes del sector coincidieron en que la legislación vigente, sancionada en 1973, necesita una actualización que incentive la innovación, brinde mayor previsibilidad a las inversiones y contemple las necesidades de los productores.

El presidente del INASE, Martín Famulari, destacó que el diálogo entre los distintos actores ha mejorado significativamente y remarcó como un hecho relevante que las entidades rurales reconocen la necesidad de establecer un mecanismo que remunere la propiedad intelectual de quienes desarrollan nuevas variedades y biotecnologías.

Desde la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA), su director ejecutivo, Alfredo Paseyro, sostuvo que el país debe recuperar el liderazgo que alguna vez tuvo en materia de legislación sobre semillas. Señaló además que el desarrollo de nuevas tecnologías demanda largos procesos de investigación y fuertes inversiones, por lo que contar con reglas claras resulta indispensable para garantizar la innovación.

No obstante, el principal obstáculo continúa siendo la definición del alcance del llamado «uso propio oneroso». El debate gira en torno a establecer en qué situaciones los productores deberán abonar por reutilizar semillas de su propia cosecha y cuáles serán los criterios para diferenciar entre pequeños y grandes productores, o entre el uso habitual y el uso incremental.

Si bien las posiciones aún no convergen plenamente, el clima de diálogo y la voluntad de alcanzar un acuerdo alimentan las expectativas de que el país pueda finalmente avanzar hacia una nueva Ley de Semillas, considerada una de las reformas más esperadas por toda la cadena agroindustrial para fortalecer la competitividad y fomentar la incorporación de nuevas tecnologías.

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