Carne vacuna: la salida temporal de Brasil y Australia abre una ventana para Argentina en China

Carne vacuna: la salida temporal de Brasil y Australia abre una ventana para Argentina en China

El agotamiento de las cuotas de exportación de Brasil y Australia generó una oportunidad comercial para la carne vacuna argentina en el mercado chino. La ventana podría extenderse durante los próximos 60 días, aunque su aprovechamiento dependerá de la demanda y de los stocks disponibles en el gigante asiático.

El mercado internacional de la carne vacuna atraviesa un escenario particular que vuelve a colocar a la Argentina y a Uruguay en una posición de mayor protagonismo frente a China.

De acuerdo con el último informe del Mercado Ganadero de Rosario (Rosgan), el agotamiento de las cuotas de exportación correspondientes a Brasil y Australia dejó temporalmente a ambos países fuera de competencia directa en determinados segmentos del mercado chino. Esta situación abre una ventana comercial que, según las estimaciones del sector, podría mantenerse durante aproximadamente 60 días.

El cambio de escenario tiene como uno de sus principales protagonistas a Brasil. Durante agosto, sus despachos de carne vacuna hacia China se redujeron hasta apenas 16.100 toneladas, generando un espacio que puede ser aprovechado por otros proveedores.

En este contexto, Argentina vuelve a ganar relevancia, especialmente en el segmento de carne proveniente de vacas, una categoría que también enfrenta una menor disponibilidad en el mercado interno.

Suben los valores de exportación

La menor oferta internacional ya comenzó a reflejarse en los valores de exportación.

Según datos publicados por APEA, la referencia FOB para los cortes de garrón y brazuelo destinados a China alcanzó los US$ 7.700 por tonelada, frente a los US$ 7.200 registrados un mes atrás.

La comparación interanual muestra una variación todavía más significativa: el valor actual representa un incremento del 42,5% respecto de los US$ 5.400 por tonelada registrados un año atrás.

Para Rosgan, se trata de una oportunidad de demanda particularmente interesante, aunque de carácter transitorio.

Menos vacas disponibles en Argentina

El escenario internacional coincide con una reducción de la oferta de vacas destinadas a faena dentro de la Argentina.

Según información del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), entre enero y agosto se enviaron a faena 1,6 millones de vacas, un volumen que representa una caída del 13% interanual.

La tendencia continuó durante las primeras semanas de septiembre, cuando los envíos registraron una disminución cercana al 15%.

La menor disponibilidad de hacienda de descarte contribuyó a sostener las cotizaciones. Durante los últimos dos meses y medio, los valores de las vacas gordas y conserva acumularon subas de entre 15% y 20%.

De esta manera, la vaca se convirtió en una de las categorías que logró diferenciarse de un mercado ganadero que, en términos generales, muestra un comportamiento más estable.

China, el factor determinante

La oportunidad para los exportadores argentinos no depende solamente de la menor presencia temporal de Brasil y Australia. También será determinante la situación de los inventarios de carne vacuna en China.

Datos de FAXCARNE, elaborados sobre información de OIG+, indican que durante agosto se produjo la tercera caída mensual consecutiva de los stocks de carne vacuna almacenados en cámaras refrigeradas chinas.

Este dato adquiere relevancia porque una reducción de los inventarios podría favorecer la necesidad de reposición por parte de los importadores.

Sin embargo, el comportamiento de la demanda china será determinante para establecer cuánto de esta oportunidad podrá ser capturado por los exportadores argentinos.

Una ventana que tiene fecha de vencimiento

El mercado considera que este escenario favorable no será permanente.

La estimación es que la ventana comercial podría extenderse por alrededor de 60 días, mientras Brasil y Australia permanecen temporalmente limitados por el agotamiento de sus respectivos cupos.

Hacia noviembre, con la reapertura de esas cuotas, la competencia internacional volvería a intensificarse.

Para la cadena argentina, el desafío pasa entonces por aprovechar este período de menor competencia para colocar carne en China y capturar el mayor valor posible.

El escenario combina tres factores: menor oferta internacional, reducción de la disponibilidad de vacas en Argentina y una posible disminución de los stocks chinos. La combinación genera una oportunidad concreta para el negocio exportador, aunque su duración y magnitud estarán sujetas a la evolución de la demanda del mercado asiático.

En un mercado donde las oportunidades comerciales suelen ser transitorias, los próximos dos meses aparecen como un período clave para la industria frigorífica y para toda la cadena ganadera argentina.

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