Senasa: Gobierno nacional ratificó su decisión de avanzar con una profunda revisión del entramado regulatorio que afecta al sector agropecuario.
Antes de dar inicio a la segunda jornada del Congreso Aapresid, el Gobierno nacional ratificó su decisión de avanzar con una profunda revisión del entramado regulatorio que afecta al sector agropecuario, con especial foco en el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa). La premisa quedó resumida en una frase que marcó el debate: «Hay miles de normativas dando vueltas, que ni en el mismo organismo saben».
El concepto fue expresado por el secretario de Transformación del Estado y Función Pública, Maximiliano Fariña, durante el panel «¿Qué reglas de juego necesita el agro para ser más competitivo?», donde compartió escenario con el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Sergio Iraeta, bajo la moderación del economista y empresario porcino Gustavo «Lacha» Lazzari.
Un Senasa más simple y orientado al productor
Fariña explicó que el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, encabezado por Federico Sturzenegger, trabaja sobre un proceso de revisión integral de la normativa acumulada durante décadas. Según indicó, el objetivo es eliminar regulaciones obsoletas, simplificar procedimientos y redefinir el papel del Estado.
En ese marco, precisó que una de las prioridades es el ordenamiento de la normativa del Senasa, organismo que concentra miles de resoluciones y disposiciones que, en muchos casos, se superponen o incluso se contradicen.
«Estamos identificando las normas más relevantes para el trabajo diario del productor, clasificándolas por temas y revisándolas una por una. Hay miles de normativas vigentes, muchas desconocidas incluso dentro del propio organismo», afirmó.
Como parte de ese proceso, recordó que durante el último mes ya fueron derogadas unas 50 normas, en lo que definió como el comienzo de una reforma mucho más amplia.
Cambiar la lógica del control
Más allá de la simplificación administrativa, Fariña sostuvo que el Gobierno busca modificar el enfoque con el que históricamente actuó el Senasa.
A su entender, durante años predominó una visión basada en la desconfianza hacia el productor, obligándolo a gestionar autorizaciones para numerosas actividades.
«Muchas normas están redactadas como si el productor fuera un delincuente y hubiera que presumir que va a actuar mal. Nosotros creemos que el Senasa debe concentrarse en garantizar la sanidad y la calidad de los alimentos, confiando en la buena fe del productor mediante mecanismos como las declaraciones juradas», señaló.
Respaldo desde Agricultura
Por su parte, el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, respaldó el proceso de desregulación y aseguró que el actual esquema normativo se había convertido en una pesada carga para la producción.
«Yo fui víctima del sistema regulatorio y vi cómo eso hoy se está desmalezando», expresó, al destacar el trabajo conjunto entre la Secretaría de Agricultura y el Ministerio de Desregulación.
Un cambio con impacto para todo el agro
La revisión del marco regulatorio del Senasa forma parte de una estrategia más amplia impulsada por el Gobierno nacional para reducir la burocracia y mejorar la competitividad del sector agropecuario.
Desde el Ejecutivo sostienen que la intención no es eliminar los controles sanitarios, sino hacerlos más eficientes, concentrando la intervención estatal en la inocuidad y calidad de los alimentos, mientras se reducen trámites considerados innecesarios y se otorga mayor previsibilidad a productores, exportadores e industrias vinculadas al agro.
La iniciativa fue uno de los ejes centrales del Congreso Aapresid y refleja la intención oficial de avanzar hacia un sistema regulatorio más moderno, con menos burocracia y mayor confianza en quienes producen.
