INUNDACIONES EN EL AGRO: ESTADO ACTUAL DE LAS ZONAS PRODUCTIVAS AFECTADAS
A enero de 2026, el mapa agropecuario bonaerense sigue mostrando fuertes contrastes tras las lluvias extraordinarias del último trimestre. Mientras algunas áreas comienzan una lenta recuperación, otras permanecen bajo un escenario crítico, con suelos saturados, caminos rurales intransitables y pérdidas productivas que aún no pueden cuantificarse con precisión.
SUDOESTE BONAERENSE: EL FOCO MÁS COMPROMETIDO
Los distritos del sudoeste continúan siendo los más golpeados. En partidos como Coronel Suárez, Guaminí, Tornquist y Puán, vastas extensiones siguen anegadas.
La situación afecta principalmente a la ganadería bovina, con mortandad de terneros, pérdida de pasturas y serias dificultades logísticas para el movimiento de hacienda. En agricultura, muchos lotes directamente no se sembraron y otros se perdieron por asfixia radicular.
CENTRO Y CENTRO OESTE: DAÑOS DESPAREJOS
En zonas de Bolívar, Carlos Casares y 9 de Julio, el impacto fue heterogéneo.
Algunos campos lograron drenar parcialmente, pero persisten problemas en bajos naturales. La cosecha de trigo y cebada fue la más perjudicada, con mermas de rendimiento y calidad, mientras que el maíz tardío sigue condicionado por el exceso hídrico.
CUENCA DEL SALADO: LEVE MEJORA, PERO SIN NORMALIZACIÓN
La Cuenca del Salado, clave para la ganadería bonaerense, muestra una lenta mejora. Sin embargo, la acumulación de agua en campos bajos continúa limitando la carga animal y la recuperación de pastizales. Productores advierten que, aun sin nuevas lluvias intensas, el proceso de normalización demandará varios meses.
SUDESTE Y ZONAS COSTERAS: INPACTO ACOTADO
En el sudeste de la provincia, incluyendo áreas cercanas a Necochea, Lobería y Tres Arroyos, las lluvias fueron intensas, pero mejor absorbidas por los suelos. Hubo anegamientos temporarios, aunque sin daños estructurales generalizados en la producción.
MEDIDAS OFICIALES Y RECLAMOS
El gobierno bonaerense prorrogó la emergencia agropecuaria, reconociendo la persistencia del fenómeno. No obstante, entidades rurales señalan que la ayuda llega con demora y reclaman:
Mayor agilidad en alivios impositivos
Créditos blandos para recomposición productiva
Inversión estructural en canales y caminos rurales
UN DESAFIO QUE TRASCIENDE LA COYUNTURA
Más allá de la emergencia, las inundaciones vuelven a poner en debate la gestión hídrica y la adaptación del sistema productivo frente a eventos climáticos extremos cada vez más frecuentes. Para muchos productores, el problema ya no es solo recuperar lo perdido, sino cómo seguir produciendo en un contexto de mayor incertidumbre climática.
