Transporte y agro: equilibrio necesario en tiempos complejos

La Comisión Asesora del Transporte de la Producción del Agro de la Provincia de Buenos Aires acordó un incremento del 12% en la tarifa de referencia para el transporte automotor de cargas vinculadas al sector agropecuario. La decisión, adoptada en el ámbito del Ministerio de Transporte de la Provincia de Buenos Aires, vuelve a poner sobre la mesa un tema sensible: el delicado equilibrio entre los costos del transporte y la realidad económica del campo.
La reunión se desarrolló el 12 de febrero en La Plata, bajo la conducción del ministro Martín Marinucci, y fue encabezada por el director provincial de Transporte de Cargas, Miguel Ángel Bettili. Entre los participantes se destacó la presencia de la Asociación de Transportistas de Cereales y Afines por sus Derechos (ATCADE), con representación desde Quequén a través de Diego Sommers, Yoel Aguilar y Sergio Barón, lo que resalta la importancia estratégica de nuestra región portuaria en el esquema productivo bonaerense.
Costos que no dan tregua
El debate estuvo claramente marcado por la escalada de los costos operativos entre agosto y enero. Las cifras expuestas por las entidades reflejan una presión significativa: ATCADE informó una suba del 22%, FATRAC del 22,11%, FETRA del 23,81% y CATAC del 17,32%, mientras que el Ministerio provincial estimó un aumento oficial del 19%.
Combustible, mantenimiento, insumos y logística componen un combo que impacta directamente en la rentabilidad del transporte. En un esquema donde la tarifa de referencia no es obligatoria, pero sí orientativa, la actualización se vuelve una herramienta clave para sostener la actividad sin paralizar la cadena productiva.
Negociación y consensos
La discusión no estuvo exenta de tensiones. La Federación Nacional de Acopiadores de Granos había propuesto inicialmente un incremento del 7,62%, luego elevado al 8,2%. En contraposición, la Asociación de Camioneros Profesionales planteó una suba del 17%.
Finalmente, tras sucesivos intercambios, el 12% logró el respaldo mayoritario. Incluso la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP) adhirió a la propuesta, mientras que FETRA dejó constancia de su postura sobre la posibilidad de extender criterios similares a nivel nacional.
El acuerdo, más que un punto de llegada, parece ser un punto de equilibrio transitorio.
Un contexto productivo desafiante
El transporte no discute en el vacío. El sector agropecuario atraviesa un escenario complejo, condicionado por inundaciones en algunas zonas, sequía en otras y una caída en los precios internacionales de los granos. Esa combinación reduce márgenes y tensiona cada eslabón de la cadena.
Para distritos como Necochea y Quequén, donde el movimiento de camiones hacia el puerto es parte del pulso diario de la economía local, cualquier variación tarifaria tiene impacto directo. No se trata solo de números: se trata de empleo, actividad comercial y dinámica regional.
Mirando hacia la cosecha
El incremento será de aplicación inmediata tras la firma del acta correspondiente. Además, se acordó volver a convocar a la Comisión una vez iniciada la cosecha gruesa, instancia clave para evaluar cómo evolucionan los costos y si el esquema tarifario necesita nuevos ajustes.
En definitiva, el 12% acordado refleja un intento de sostener la viabilidad del transporte sin profundizar las dificultades del productor. En tiempos de incertidumbre climática y económica, el diálogo institucional aparece, al menos por ahora, como la herramienta más firme para mantener en marcha el motor productivo bonaerense.
