Fuerte suba de la carne vacuna: Aumentó 10,6% en Marzo y golpea el consumo.

Fuerte suba de la carne vacuna: Aumentó 10,6% en Marzo y golpea el consumo.

La carne vacuna registró en marzo de 2026 un aumento del 10,6%, acumulando un alza interanual del 68%, según datos del IPCVA. El precio promedio superó los $18.500 por kilo, en un contexto donde el impacto ya se siente con fuerza en el consumo interno.

La suba responde principalmente al encarecimiento de la hacienda desde febrero, que se trasladó a toda la cadena de valor. Matarifes, frigoríficos y comercios no lograron absorber los mayores costos, lo que derivó en aumentos directos al consumidor.

El efecto no tardó en reflejarse en el mercado: la demanda comenzó a debilitarse y, en las últimas semanas, se registró una caída cercana al 10% en los precios de la hacienda. Desde el sector productivo advierten un escenario complejo, con ventas en retroceso y supermercados que frenan compras ante la acumulación de stock.

CAMBIO EN EL CONSUMO: POLLO Y CERDO GANAN TERRENO

El fuerte incremento de la carne vacuna generó una brecha histórica en el precio de las proteínas. Hoy, con un kilo de asado se pueden comprar hasta cuatro kilos de pollo o dos kilos de cerdo.

Mientras la carne vacuna lidera los aumentos, las alternativas evolucionan a menor ritmo: el pollo subió 10,9% en marzo (49,1% interanual) y el cerdo 6,3% (28,1% anual), quedando incluso por debajo de la inflación.

Dentro del mostrador, los mayores incrementos se dieron en cortes populares como la picada común (20,4%), carnaza (17,7%) y falda (13,4%), lo que impacta directamente en el consumo cotidiano de los hogares.

TENSIÓN EN TODA LA CADENA GANADERA

El escenario refleja una creciente presión en la cadena de la ganadería argentina. Los productores enfrentan mayores costos y buscan sostener la rentabilidad, especialmente en sistemas intensivos como los feedlots, mientras que los consumidores muestran un límite cada vez más claro frente a los aumentos.

La desaceleración de la demanda, sumada a la acumulación de stock y la caída en los precios de la hacienda, marca un mercado en tensión, donde la carne vacuna pierde terreno frente a otras opciones más económicas en medio de la persistente inflación.