Costos logísticos: una preocupación que sigue golpeando la rentabilidad del campo argentino
A pesar de las buenas perspectivas productivas que presenta el agro argentino en la actual campaña, los elevados costos logísticos continúan siendo uno de los principales factores que afectan la competitividad y la rentabilidad de los productores, especialmente en las regiones más alejadas de los puertos exportadores.
El transporte de granos desde los campos hasta los centros de acopio, plantas industriales o terminales portuarias representa una carga económica cada vez más significativa. En provincias del norte argentino, donde las distancias hacia los principales puertos del Gran Rosario superan ampliamente los 800 kilómetros, el costo del flete puede absorber hasta un tercio del valor total de la producción comercializada.
Productores y entidades rurales vienen advirtiendo desde hace años sobre la necesidad de mejorar la infraestructura vial y ferroviaria para reducir los costos de traslado y aumentar la competitividad de las economías regionales. Si bien la producción agrícola continúa creciendo en distintas zonas del país, la rentabilidad se ve seriamente condicionada por gastos que escapan al control de los productores.
Los especialistas señalan que la dependencia casi exclusiva del transporte por camión encarece la logística, especialmente en períodos de alta demanda durante la cosecha. A ello se suman los incrementos en combustibles, peajes, mantenimiento de vehículos y otros costos operativos que impactan directamente en la cadena productiva.
Desde el sector agropecuario consideran fundamental avanzar en obras de infraestructura estratégica, incluyendo la recuperación y ampliación de la red ferroviaria, mejoras en rutas nacionales y provinciales, y el fortalecimiento de los corredores bioceánicos que permitan diversificar las vías de salida de la producción.
La problemática también genera desigualdades entre regiones. Mientras los productores ubicados en el centro de la provincia de Buenos Aires, sur de Santa Fe o Córdoba cuentan con menores distancias hacia los puertos, quienes producen en provincias como Salta, Chaco, Santiago del Estero o Tucumán enfrentan costos considerablemente más elevados, reduciendo su capacidad de inversión y crecimiento.
En el ámbito local, si bien el Puerto Quequén constituye una ventaja estratégica para buena parte de los productores del sudeste bonaerense, los costos vinculados al transporte interno, el estado de algunos caminos rurales y la necesidad de mantener una infraestructura adecuada siguen siendo temas recurrentes en la agenda del sector.
Analistas coinciden en que el desafío logístico será uno de los factores clave para determinar la competitividad futura del agro argentino. Una producción creciente y una mayor demanda internacional pueden generar oportunidades importantes, pero sin una reducción de los costos de transporte gran parte de ese potencial continuará perdiéndose en el camino hacia los mercados.
