Informe: Impacto de las retenciones agropecuarias. Análisis de la Fundación Barbechando
Con la confirmación del regreso de las retenciones agropecuarias a los niveles vigentes en enero, la Fundación Barbechando elaboró un análisis detallado que evalúa tres escenarios posibles para el futuro del sector: mantener los derechos de exportación actuales, eliminarlos por completo o continuar con la reducción parcial que rigió hasta junio.
El trabajo, realizado con datos de CREA, la Fundación Fada y la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, plantea un panorama preocupante para los productores y las economías regionales si se opta por sostener el esquema actual de retenciones.
La presidenta de Barbechando, Angeles Naveyra, explicó en declaraciones a Canal E que, de mantenerse las retenciones en sus niveles actuales, la viabilidad económica de algunos cultivos caería drásticamente, alcanzando apenas el 50% en el caso del maíz. Según Naveyra, este escenario “asusta y alerta” al sector porque limita no solo la rentabilidad de los productores, sino también el desarrollo económico de vastas zonas del interior del país, profundamente vinculadas a la actividad agropecuaria.
En contraposición, el Gobierno nacional sostiene una postura firme orientada a preservar el equilibrio fiscal y alcanzar el superávit. No obstante, desde la Fundación Barbechando insisten en que es posible compatibilizar la reducción de retenciones con la sostenibilidad de las cuentas públicas, siempre que se implementen mecanismos de compensación que incentiven la producción y la actividad económica.
De acuerdo con el estudio, mantener la baja parcial de retenciones vigente hasta junio y compensar el impacto fiscal mediante el crecimiento económico representaría un costo fiscal neto de apenas 0,12% del PBI (unos 600 millones de dólares). Este costo, argumentan, se vería ampliamente superado por el impacto positivo en el empleo, ya que la medida permitiría generar más de 55.000 puestos de trabajo en los próximos 4 años.
Naveyra subraya que allí radica la oportunidad de vincular directamente el desarrollo del país con una política de reducción de los derechos de exportación, mostrando que la discusión no se limita a la recaudación inmediata, sino que involucra el potencial productivo de toda la Argentina.
