Crisis en el transporte de granos: Protestas, piquetes y parálisis en plena cosecha.
El fuerte aumento del precio del gasoil durante marzo, impulsado por la suba internacional del petróleo en medio del conflicto bélico en Medio Oriente, desató una nueva crisis en el transporte de cargas en la Argentina. Transportistas autoconvocados iniciaron en las últimas horas una serie de protestas, con cese de actividades y piquetes en rutas clave, en reclamo de una urgente actualización de tarifas.
El conflicto estalla en un momento crítico: plena cosecha gruesa. Abril marca históricamente el inicio del mayor movimiento de recolección de soja, por lo que la paralización del transporte representa un serio problema para el sector agropecuario y la cadena exportadora.
Las medidas de fuerza se sienten con mayor intensidad en la provincia de Buenos Aires, aunque también se replican en zonas estratégicas como Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y La Pampa.
PREOCUPACIÓN EN LA CADENA AGROEXPORTADORA
Desde la Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC) y la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC) manifestaron su preocupación ante un conflicto que, por el momento, no muestra señales de समाधान.
Uno de los puntos centrales del reclamo es la falta de una referencia tarifaria. Hasta el año pasado, el Gobierno nacional coordinaba una Mesa Tarifaria donde se establecían valores orientativos para el transporte de granos. Sin embargo, ese ámbito fue desarticulado durante la gestión de Javier Milei, lo que dejó al sector dependiendo exclusivamente de negociaciones privadas.
Los transportistas exigen la reactivación de ese espacio para poder discutir tarifas en condiciones más equitativas.
AUMENTOS QUE ASFIXIAN AL SECTOR
Aunque no lidera las protestas, la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac) ya había advertido sobre la gravedad de la situación. A fines de marzo, la entidad alertó que el aumento del gasoil —de entre 20% y 25%— pone en riesgo la cadena de abastecimiento en todo el país.
En su último informe, Fadeeac indicó que los costos del transporte subieron un 10% en un solo mes, el mayor incremento en los últimos dos años.
“El sector vive una situación crítica. Históricamente el litro de gasoil osciló entre 0,80 y 1,20 dólares. Hoy alcanza los 1,60 dólares, uno de los valores más altos de la última década y de la región”, señaló su presidente, Cristian Sanz.
FOCO REGIONAL: PARÁLISIS Y TENSIÓN
En la región, el conflicto suma nuevas jornadas de paralización. Uno de los puntos neurálgicos es la rotonda de la Ruta 227, frente a la planta de Cargill, donde transportistas mantienen el cese de actividades.
Los trabajadores aseguran que la situación es insostenible y que actualmente operan con pérdidas.
Entre los aumentos que golpean al sector, mencionan el costo de la Verificación Técnica Vehicular (VTV), que pasó de 220 mil pesos en junio a 500 mil en diciembre. A esto se suma el impacto del combustible: mientras en diciembre el gasoil costaba entre $1.600 y $1.650, hoy se paga entre $2.200 y $2.300 en efectivo. En operaciones con orden de transporte, el valor puede escalar hasta los $2.700 o $2.900 por litro.
Además, denuncian incrementos en seguros, repuestos y mantenimiento, lo que profundiza el deterioro de la rentabilidad.
ESCENARIO ABIERTO
Con la cosecha en marcha y sin acuerdos a la vista, el conflicto amenaza con agravarse en los próximos días. La falta de respuestas concretas y la presión de los costos configuran un escenario de alta tensión, con impacto directo en el corazón productivo del país.
