Diluvio histórico en el norte de Santa Fe: un millón de hectáreas bajo el agua y fuerte impacto en la ganadería
Un intenso temporal con precipitaciones de hasta 300 milímetros, registrado entre el 15 y el 18 de abril de 2026 en el norte de Santa Fe, dejó cerca de un millón de hectáreas inundadas y provocó serios daños en la producción agropecuaria, especialmente en los departamentos Vera, 9 de Julio y General Obligado.
La situación afecta de lleno a una de las principales zonas ganaderas de la región, donde se concentran unas 700.000 cabezas bovinas. Desde la Sociedad Rural de Vera advirtieron que el escenario es de “extrema gravedad”, con campos anegados, caminos intransitables y establecimientos aislados.
El impacto sobre la ganadería es inmediato: la falta de zonas altas para resguardar a los animales, sumada al deterioro de la condición corporal y problemas sanitarios, ya provocó pérdidas y podría agravar la mortandad si continúan las lluvias. En sectores críticos, el traslado de hacienda solo es posible a caballo, reflejando el nivel de aislamiento rural.
A esto se suma el colapso logístico. Rutas provinciales clave como la 77 y la 31 permanecen bajo agua, lo que dificulta el transporte de animales, alimentos e insumos, generando un fuerte cuello de botella en la cadena productiva.
El fenómeno vuelve a exponer la vulnerabilidad de los Bajos Submeridionales frente a eventos climáticos extremos. En este contexto, productores y entidades rurales solicitaron la declaración urgente de emergencia agropecuaria para acceder a asistencia financiera y obras de infraestructura que permitan mitigar el impacto.
Las pérdidas económicas son significativas y el episodio refuerza la necesidad de avanzar en obras hídricas y estrategias productivas más resilientes ante el cambio climático.
