Los feedlots apuntan a sacar animales más pesados al mercado
El negocio del engorde a corral comienza a mostrar un cambio de estrategia en la producción bovina argentina. A medida que los productores retienen hacienda durante más tiempo en las etapas de cría y recría para ganar kilos, los feedlots proyectan una mayor salida de animales más pesados hacia el mercado en los próximos meses.
Según datos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), al 1° de mayo los feedlots alojaban unos 2.040.000 vacunos, cifra que representa casi un 6% más que en igual período del año pasado y se ubica como el segundo registro más alto de la serie histórica.
Uno de los cambios más notorios se observa en la composición de la hacienda encerrada. Mientras que en años anteriores los terneros representaban cerca del 45% de los ingresos durante el primer cuatrimestre, en 2026 esa participación cayó al 39%.
En contrapartida, creció la participación de novillitos y vaquillonas livianas, que actualmente explican el 44% de los ingresos a los corrales. Este comportamiento refleja un modelo de encierre más orientado a animales recriados y de mayor peso inicial, con el objetivo de lograr mejores terminaciones y sumar kilos antes de la faena.
Al cierre de abril, los feedlots mostraban un nivel de ocupación cercano al 70%. Operadores del sector señalaron que marzo registró una fuerte actividad y que durante mayo y junio los períodos de engorde continuarán extendiéndose para alcanzar animales más pesados.
Desde el sector también advierten que, en aproximadamente dos meses, podría incrementarse la salida de hacienda desde los corrales impulsada por la demanda. Sin embargo, persisten interrogantes sobre la evolución de los precios y la capacidad del mercado para absorber una oferta mayor de animales terminados.
En este escenario, el rol del engordador aparece como clave, no sólo por su capacidad de compra de invernada, sino también por su lectura anticipada del mercado y la validación de precios en una etapa donde la eficiencia productiva y comercial será determinante para la rentabilidad del negocio ganadero.
