El campo, bajo el impacto de la ciclogénesis en nuestra región
Por Nicolás Mario Tambascia para Informe Agropecuario
La presencia del fenómeno de ciclogénesis sobre el sudeste bonaerense comenzó a generar fuertes consecuencias en la actividad agropecuaria regional. Las lluvias persistentes, el incremento de los vientos del sudeste y el marcado deterioro de las condiciones climáticas afectan durante estas horas a los campos de Necochea, Quequén, Lobería, San Cayetano y distritos vecinos, donde productores y contratistas siguen con preocupación la evolución del temporal.
Los excesos hídricos ya provocan anegamientos en sectores bajos, dificultades en caminos rurales y complicaciones para el ingreso de maquinaria a distintos establecimientos. En plena antesala de la campaña fina, el escenario obliga a replantear tiempos de trabajo y decisiones productivas vinculadas principalmente al trigo y la cebada, pilares económicos de toda la región.
Si bien muchos lotes venían recuperando humedad luego de meses de variabilidad climática, la intensidad de las precipitaciones y la persistencia del viento comienzan a encender señales de alerta. El principal temor pasa por la pérdida de piso, las demoras operativas y el deterioro de la infraestructura rural, especialmente en caminos secundarios fundamentales para la logística agropecuaria.
La actividad ganadera también enfrenta dificultades. El barro en corrales, los sectores inundados y la compleja movilidad dentro de los campos generan preocupación entre productores que deben sostener las tareas diarias en medio de condiciones adversas.
Más allá de las consecuencias inmediatas, este evento meteorológico vuelve a demostrar la enorme dependencia que tiene el sistema productivo respecto del clima. Cada fenómeno extremo impacta sobre la economía regional, modifica estrategias y condiciona el ritmo de trabajo de todo el entramado agroindustrial.
Mientras la ciclogénesis continúa desarrollándose frente a la costa bonaerense, el sudeste provincial permanece en estado de atención. El sector agropecuario observa con cautela el comportamiento del tiempo, esperando que las próximas horas permitan estabilizar una situación que ya deja señales de preocupación en gran parte de la región.
