Carne vacuna: cae el precio pese a menor oferta y expone la debilidad del consumo
En abril de 2026, el mercado de la carne vacuna atravesó un escenario atípico: a pesar de una oferta reducida de hacienda por las intensas lluvias en zonas ganaderas, los precios bajaron en casi todas las categorías. Así lo señaló el informe de la Cámara de Matarifes y Abastecedores, que vincula la caída a un factor clave: el deterioro del poder de compra.
En el Mercado de Cañuelas, las cotizaciones no lograron sostenerse, reflejando una demanda interna debilitada. El ajuste se explica, en parte, por la fuerte suba previa: en el primer trimestre, el novillito había aumentado 16%, superando ampliamente la inflación (9,4%) y con un tipo de cambio en retroceso.
El consumo continúa en baja. En marzo se ubicó en 43 kilos por habitante anualizado, lejos del promedio de 50 kilos registrado en 2025, confirmando un cambio en los hábitos y restricciones del bolsillo.
Estructura de costos y márgenes ajustados
El informe detalla que, para un novillito de 360 kg, el precio de la media res en carnicería alcanza los $9.774 por kilo más IVA. Con costos de compra en torno a $1.106.051 por media res, el valor final asciende a $1.267.040 más IVA. La diferencia debe cubrir faena, distribución, impuestos, alquileres, salarios y la rentabilidad del carnicero, lo que evidencia márgenes cada vez más ajustados.
Un punto central es que el precio final no surge de la suma de costos, sino del equilibrio entre oferta y demanda. Esto implica que las tensiones en la cadena se traducen en una redistribución de ingresos entre los distintos eslabones, más que en aumentos automáticos al consumidor.
Exportaciones firmes, pero con presión cambiaria
En contraste con el mercado interno, las exportaciones mantienen dinamismo. Durante el primer trimestre del año se embarcaron 199.658 toneladas res con hueso, un 17,1% más interanual, con precios promedio de US$ 5.320 por tonelada en marzo (+38,7%).
Sin embargo, el tipo de cambio cercano a $1.280 por dólar introduce presión sobre categorías como novillos y vacas, afectando la rentabilidad del segmento exportador.
Menor faena y señales de ajuste
La faena bovina también refleja el reacomodamiento del sector: en marzo se ubicó en 1,03 millones de cabezas, con una caída del 7,6% en el último trimestre interanual.
En síntesis, el mercado de la carne vacuna enfrenta una combinación de factores: menor oferta, consumo debilitado y tensiones en la cadena de valor, en un contexto donde el precio final responde más a la demanda que a los costos.
