El girasol argentino alcanzó una cosecha récord y fortalece su aporte a la economía
La campaña de girasol 2025/26 quedó marcada como una de las más importantes de la historia productiva argentina. Según el informe de cierre de campaña publicado por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la producción nacional alcanzó las 6,6 millones de toneladas, un volumen récord que supera en un 32% la marca histórica anterior de 5 millones de toneladas registrada en el ciclo previo.
Además, el nuevo resultado se ubica un 60% por encima del promedio de las últimas cinco campañas, consolidando al girasol como uno de los cultivos de mayor crecimiento dentro del esquema agrícola argentino.
Desde la entidad señalaron que este fuerte incremento productivo tendría un impacto directo en la economía nacional. El aporte económico del complejo girasolero durante 2026 alcanzaría los 3304 millones de dólares de Producto Bruto, lo que representa una suba del 53% respecto de la campaña anterior.
A su vez, el informe destaca que el cultivo aportaría alrededor de 757 millones de dólares en recaudación fiscal y 2491 millones de dólares en exportaciones, generando incrementos de 268 y 819 millones de dólares respectivamente frente al ciclo pasado.
Uno de los aspectos más destacados de la campaña fue la expansión territorial del cultivo. Tradicionalmente concentrado en regiones de menor potencial productivo del norte argentino y del sur y oeste de la zona pampeana, el girasol avanzó con fuerza hacia áreas de la región central del país.
Esta “federalización” del cultivo no solo permitió diversificar las estrategias de las empresas agrícolas, sino también ampliar las fuentes de abastecimiento para la industria aceitera y el sector exportador.
Otro dato que llamó la atención del mercado fue el comportamiento de los precios. A diferencia de campañas anteriores, donde la presión de cosecha generaba bajas en las cotizaciones, durante 2026 los valores del girasol disponible mostraron una tendencia alcista sostenida.
El fenómeno estuvo impulsado por una combinación de factores internacionales y una mayor presión de la demanda exportadora de semilla, generando un escenario favorable para los productores.
De esta manera, el girasol se consolida como uno de los grandes protagonistas de la campaña agrícola argentina, no solo por su volumen récord, sino también por su creciente peso económico y estratégico dentro del agro nacional.
