Expectativa del agro local
La convocatoria prevista para mañana a las 9 en el Salón de Actos del Palacio Municipal genera expectativa en los productores rurales y vecinos del distrito de Necochea, que llegan a esta instancia atravesados por una mezcla de preocupación, cansancio y urgencia. Las recientes inundaciones no hicieron más que profundizar una crisis que el sector viene denunciando desde hace años: el deterioro de la red vial rural y la falta de respuestas estructurales para sostener uno de los motores económicos más importantes del partido.
El mal tiempo dejó al descubierto una realidad que ya era crítica. Caminos intransitables, accesos cortados y dificultades para sacar producción o asistir a los establecimientos rurales forman parte de una postal repetida en distintos puntos del distrito. Pero detrás de la emergencia climática aparece un problema aún más profundo: la ausencia de una planificación sostenida para el mantenimiento de la infraestructura vial rural.
En ese contexto, uno de los reclamos que tomó mayor fuerza es la transparencia en el manejo de los fondos provenientes de la denominada “tasa a la hectárea”. Los productores consideran que esos recursos deben tener una afectación específica y directa al EMSUR, con el objetivo de garantizar que el dinero recaudado vuelva efectivamente al sistema vial rural. La discusión ya no pasa únicamente por reparar caminos después de cada temporal, sino por redefinir el funcionamiento del ente y recuperar su perfil netamente orientado al mantenimiento de la red rural.
Desde el sector sostienen que resulta imprescindible una reestructuración del EMSUR para evitar que los recursos se diluyan en otros destinos ajenos a la problemática del campo. El planteo apunta a que cada peso aportado por los productores tenga como prioridad mejorar alcantarillas, estabilizar caminos y asegurar transitabilidad permanente en las zonas productivas.
La reunión de mañana también se presenta como una instancia clave para avanzar en otro de los pedidos centrales: la declaración de la emergencia agropecuaria. Para los productores, esta medida permitiría comenzar a diseñar un esquema de asistencia y alivio frente a las pérdidas ocasionadas por las inundaciones, además de habilitar herramientas concretas para acompañar al sector en medio de un escenario económico cada vez más complejo.
Sin embargo, el reclamo no se limita únicamente a la coyuntura. Lo que emerge con fuerza es la necesidad de discutir soluciones estructurales. Los productores y vecinos entienden que no alcanza con respuestas parciales ni anuncios temporales. La situación exige decisiones políticas de fondo, planificación y una administración eficiente de los recursos públicos.
En ese escenario, todas las miradas apuntan al intendente Arturo Rojas. Desde el agro consideran imprescindible abrir un canal de diálogo directo con el jefe comunal para encontrar consensos y construir una salida conjunta. La sensación que atraviesa al sector es clara: sin coordinación política, sin gestión eficiente y sin voluntad de escuchar los reclamos históricos del interior del distrito, será muy difícil revertir una situación que ya dejó de ser una emergencia ocasional para convertirse en un problema estructural que compromete el presente y el futuro productivo de Necochea.
Mientras tanto, el agro y los vecinos permanecen expectantes frente a lo que pueda surgir de esta convocatoria, con la esperanza de que el encuentro marque el inicio de respuestas concretas y decisiones políticas capaces de afrontar una problemática que ya no admite más demoras.
