El Gobierno reglamentó el Rimi para impulsar las inversiones de pymes
El Gobierno nacional reglamentó la operatoria del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), un esquema orientado a acelerar inversiones productivas de pequeñas y medianas empresas mediante beneficios fiscales y facilidades impositivas.
La medida fue oficializada a través de la Resolución General Conjunta 5849/2026 entre las secretarías de Energía y Agricultura junto a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), con el objetivo de ordenar los mecanismos de inscripción, acreditación de inversiones y acceso a los beneficios previstos en la Ley 27.802.
El régimen apunta a empresas Micro, Pequeñas y Medianas —hasta Mediana Tramo 2— que realicen inversiones productivas en el país. Entre los principales incentivos se destacan la amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias y la devolución anticipada de créditos fiscales de IVA, herramientas que permiten mejorar el flujo de caja y reducir los tiempos de recuperación de las inversiones.
Uno de los puntos más relevantes para las economías regionales es que determinadas inversiones, como sistemas de riego, mallas antigranizo y equipamiento de alta eficiencia energética, quedarán exceptuadas de los montos mínimos globales exigidos por el régimen general.
La normativa también amplía el alcance para cooperativas agrícolas y mutuales, que podrán acceder mediante un registro específico de la Subsecretaría PyME, fortaleciendo el esquema asociativo en sectores productivos regionales.
Además, se permitirá acreditar proyectos con menos del 30% de avance mediante certificación técnica matriculada, una flexibilización que busca aliviar las necesidades financieras iniciales en obras y procesos de modernización.
Entre los requisitos, ARCA controlará que las empresas cuenten con Certificado MiPyME vigente y no registren deudas exigibles al momento de solicitar los beneficios. También se prevén auditorías y posibles sanciones en casos de incumplimientos o desvíos en el destino de los bienes adquiridos.
Desde el plano económico, el Gobierno apuesta a incentivar inversión privada sin incrementar subsidios directos ni gasto público, resignando recaudación futura para promover proyectos productivos en el presente. Sin embargo, especialistas advierten que el impacto del régimen dependerá también del acceso al financiamiento y de la rentabilidad de las empresas para poder realizar las inversiones iniciales.
Ahora, el foco del sector empresario estará puesto en la reglamentación complementaria que definirá el listado de bienes de alta eficiencia alcanzados por las exenciones, un punto considerado clave para actividades industriales y agropecuarias de distintas economías regionales.
