l girasol se encamina a una cosecha mundial récord, mientras Argentina fortalece sus exportaciones
La campaña mundial de girasol 2026/27 proyecta un crecimiento histórico. Según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), la producción global alcanzará 62,66 millones de toneladas, un 13,4% más que en la campaña anterior y un 10,2% por encima del récord registrado en 2021/22.
El informe, difundido por la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR), también prevé que la molienda mundial llegará a 55,81 millones de toneladas, un aumento del 11,6%, impulsado por la fuerte recuperación productiva de Ucrania, Rusia y la Unión Europea, principales competidores del hemisferio norte.
En este contexto de mayor oferta internacional, la cadena girasolera argentina mantiene un desempeño destacado. Entre enero y mayo de 2026, el complejo exportó US$ 1.674 millones, lo que representa un crecimiento interanual del 126,1%, consolidándose como uno de los sectores de mayor expansión dentro del agro argentino.
La industria local también atraviesa un momento récord. La molienda alcanzó en marzo un máximo histórico de 565.000 toneladas, mientras que en el acumulado de los primeros cinco meses del año el procesamiento creció 32,8% respecto de igual período de 2025.
De cara a la campaña 2026/27, el USDA estima que la producción argentina aumentará de 7,4 a 8 millones de toneladas, aunque la Bolsa de Cereales de Buenos Aires mantiene una proyección más conservadora.
En materia de precios, el girasol continúa mostrando valores atractivos. En los puertos de Quequén y Bahía Blanca, las operaciones se ubican en torno a US$ 400 por tonelada, mientras que el girasol alto oleico alcanza hasta US$ 430 por tonelada en las principales fábricas del Gran Rosario.
Los analistas advierten que el incremento de la producción mundial podría moderar los precios durante los próximos meses, aunque la sólida demanda de aceite y el buen ritmo de industrialización continúan sosteniendo perspectivas favorables para el sector
