El cuero argentino al mundo: el Gobierno libera las exportaciones tras más de tres décadas

El cuero argentino al mundo: el Gobierno libera las exportaciones tras más de tres décadas

En una medida histórica para la industria del cuero, el Gobierno argentino anunció la liberación total de las exportaciones del cuero crudo, eliminando así las restricciones vigentes desde hace más de 30 años.

La decisión, oficializada mediante un decreto publicado este lunes en el Boletín Oficial, marca un giro significativo en la política comercial del país y abre nuevas oportunidades para un sector con fuerte tradición nacional.

Durante décadas, la exportación de cuero crudo estuvo limitada con el objetivo de fomentar su industrialización dentro del país. Sin embargo, empresarios del sector curtidor y ganadero venían reclamando una revisión del esquema, argumentando que las trabas habían distorsionado el mercado, limitado la competitividad y reducido la capacidad de inversión.

“Esta decisión busca reactivar uno de los sectores con mayor potencial de crecimiento, generando empleo y divisas genuinas para la Argentina”, señaló el ministro de Economía, quien destacó además que la medida forma parte de un paquete más amplio de desregulación del comercio exterior.

Según datos del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), Argentina produce anualmente más de 14 millones de cueros bovinos. Hasta ahora, gran parte de esa producción quedaba en el mercado interno a precios artificialmente bajos, lo que generaba una baja rentabilidad y pérdidas para los productores.

La medida fue celebrada por la Cámara Argentina de la Industria del Cuero y sus Derivados (CAIC), que consideró el levantamiento como “una oportunidad histórica para recuperar mercados perdidos y posicionar nuevamente al cuero argentino como un producto premium en el exterior”.

No obstante, también hubo voces críticas. Algunos representantes de la industria del calzado y marroquinería advirtieron que la apertura podría derivar en aumentos de costos para la producción local si no se acompaña de políticas que garanticen el abastecimiento interno. El Gobierno respondió que se monitoreará de cerca el impacto para evitar desabastecimientos y que se mantendrá un “diálogo abierto” con todos los actores de la cadena.

Con esta decisión, Argentina se alinea con las políticas de libre comercio que aplican la mayoría de los países productores, en un intento por potenciar sus exportaciones y captar nuevos mercados, particularmente en Asia y Europa, donde la demanda de cuero de alta calidad sigue en crecimiento.

El sector ya anticipa un incremento en las inversiones para acondicionar plantas de procesamiento y mejorar estándares de calidad y trazabilidad, clave para acceder a compradores internacionales cada vez más exigentes en materia de sostenibilidad.

Después de más de tres décadas de restricciones, el cuero argentino vuelve a mirar al mundo. El desafío será lograr que esta apertura beneficie a toda la cadena productiva y convierta al país en un jugador competitivo en el mercado global.