La brecha entre la hacienda y el mostrador vuelve a achicarse: los precios en carnicerías absorben el salto del ganado
La dinámica de precios en la cadena cárnica volvió a dejar en evidencia un fenómeno ya conocido por productores y consumidores: mientras la hacienda muestra aumentos bruscos, el traslado al mostrador avanza a un ritmo mucho más lento. En las últimas cuatro semanas, el ganado negociado en el Mercado Agroganadero de Cañuelas subió 21%, pero las carnicerías solo ajustaron un 7%.
El desfasaje no es casual. En un contexto de consumo deprimido, el comercio minorista elige moderar los incrementos para sostener el nivel de ventas, aun cuando eso implica resignar parte del margen.
Desde 2015 realizamos un seguimiento semanal que permite comparar ambas series y, una vez más, el comportamiento confirma la tendencia: los picos de la hacienda rara vez se trasladan por completo a los precios al público. Como resultado, la brecha entre ambos es hoy una de las más bajas de toda la serie.
Subas fuertes en la hacienda, ajustes medidos en carnicerías
Durante el último mes, la hacienda destinada al mercado interno —novillos, novillitos y vaquillonas— acumuló aumentos semanales del 7%, 3%, 7% y 3%, lo que redondea un avance del 21%.
En contraste, las carnicerías convalidaron variaciones muy por debajo de ese ritmo: 1% en la primera semana, 0% en la segunda, 5% en la tercera y 1% en la última. El incremento acumulado, de apenas 7%, muestra que los minoristas todavía contaban con margen para absorber parte del movimiento.
El rol del rezago
La lectura de ambas series requiere considerar un rezago habitual de una semana entre la actualización de los precios de la hacienda y los ajustes en el mostrador. Aun así, el patrón sigue siendo claro: el comercio está actuando como amortiguador de la suba.
El desacople, lejos de ser un problema coyuntural, refleja una lógica instalada en la cadena cárnica. Cuando el poder adquisitivo se encuentra debilitado, la posibilidad de trasladar aumentos se reduce y la presión recae sobre el minorista, que prioriza sostener el volumen antes que remarcar sin respaldo en la demanda.
Con un consumo que sigue mostrando fragilidad y una hacienda que continúa firme, la evolución de esta brecha será una de las variables a monitorear en las próximas semanas para anticipar el comportamiento del mercado.
