El Gobierno acelera la transformación del INTA y evalúa un recorte de hasta 1700 empleados

El Gobierno acelera la transformación del INTA y evalúa un recorte de hasta 1700 empleados

Pese a los frenos judiciales y legislativos que complicaron la primera etapa del plan oficial, el Gobierno decidió avanzar con la reestructuración del INTA y trabaja en un recorte que podría alcanzar los 1700 empleados, principalmente a través de retiros voluntarios. La medida impactaría sobre una planta actual de 5822 trabajadores, con el objetivo de “alinear al instituto a los estándares de eficiencia del Estado” y actualizar una estructura que, según fuentes oficiales, “fue concebida hace más de medio siglo”.

Revisión de centros y posibles cierres

La transformación no se limita al ajuste de personal. El rediseño contempla la revisión integral de los centros de investigación, incluido el cierre de aquellos que —según el Ejecutivo— “no justifican su infraestructura” o no exhiben resultados acordes a las demandas actuales del sector agropecuario. Aun así, en Casa Rosada aclaran que el plan “no es solo una agenda de cierres”, sino un intento de adaptar al INTA a las nuevas tecnologías y dinámicas del agro moderno. La apertura formal de los retiros, de todos modos, todavía “no está confirmada”.

Gremios en alerta y denuncias de vaciamiento

El avance oficial encendió alarma en los gremios. Desde Apinta, su secretario general Mario Romero advirtió que el organismo ya se achicó 17% desde el cambio de gobierno, superando incluso la meta inicial del Ejecutivo. “Otro retiro voluntario no es factible: el INTA quedaría en riesgo de funcionamiento”, afirmó.
Por su parte, ATE denunció un proceso de vaciamiento y cuestionó el ingreso de “personal externo sin concursos” para ocupar cargos jerárquicos.

Castelar y las tierras del INTA, puntos calientes

Uno de los conflictos más sensibles se da en la Estación Experimental AMBA, en Castelar, donde el Gobierno barajó un cierre parcial que hoy permanece frenado por un amparo judicial. Allí, unos 30 trabajadores podrían ser reubicados en otros institutos del predio.

También generó fricción la posible venta de tierras del INTA, una medida que fue trabada por consejeros del interior que consideran esos activos como estratégicos para el futuro del organismo.

Nueva conducción y dudas presupuestarias

El recientemente conformado Consejo Directivo, ahora con mayor representación del sector agropecuario, inició una revisión interna sin resoluciones concretas. Una de las novedades es la asignación de consejeros por macrorregiones para reforzar el vínculo con el interior y reducir la distancia entre el organismo y las economías regionales.

Si bien el Gobierno prevé un aumento presupuestario del 30% para 2026, los gremios consideran que ese monto será insuficiente si avanza la reestructuración. “Van a tener que ampliarlo si quieren un INTA funcionando”, advirtió Romero.

Una disputa que marcará el futuro del organismo

Con el INTA situado en el centro de la innovación tecnológica para el agro argentino, la puja entre la reducción del Estado, las demandas productivas, la autonomía técnica y las tensiones laborales definirá qué modelo de institución agrícola acompañará al sector en los próximos años.