El mercado argentino de trigo ya paga fuertes premios por calidad panadera

El mercado argentino de trigo ya paga fuertes premios por calidad panadera

El mercado argentino de trigo comenzó a mostrar con claridad una tendencia que venía anticipándose: las partidas con mayor calidad panadera están obteniendo premios significativos, en un contexto marcado por la escasez de proteína y parámetros industriales.

Según datos de la plataforma Sio Granos, en las últimas tres jornadas las operaciones de trigo Rosario Norte disponible negociadas en pesos se movieron entre $233.200 y $250.000 por tonelada, mientras que en dólares el rango se ubicó entre 162 y 200 u$s/tonelada. La amplitud de valores refleja que hoy el precio promedio “dice poco”, ya que el verdadero termómetro del mercado está en la dispersión según calidad.

La proteína, el factor decisivo

La brecha de precios responde a la posibilidad de asegurar lotes segregados con 10,5% de proteína (medidos al 13,5% de humedad), aunque los mayores premios se pagan por partidas que garantizan 11,5% o más, un nivel especialmente buscado ante la limitada disponibilidad de trigo panadero en la campaña actual.

En contraste, quienes comercializan trigo condición cámara sin separar calidades reciben valores que, según operadores del sector, difícilmente superen los 170 a 175 u$s/tonelada, dependiendo del volumen y las condiciones de entrega.

Segregar, una estrategia que gana peso

Con premios tan marcados, la práctica de segregar mercadería y realizar análisis de calidad se posiciona como una alternativa rentable. El diferencial entre el trigo a granel estándar y el grano con atributos industriales definidos es, hoy, más amplio que en campañas anteriores.

La normativa comercial argentina establece que no se aplican descuentos para partidas con 11% de proteína calculada al 14% de humedad. Por debajo de ese nivel, los descuentos pueden alcanzar hasta un 4%, dependiendo del tenor proteico.

Peso hectolítrico, otra variable bajo la lupa

El peso hectolítrico, otro parámetro clave para la industria molinera, también genera incertidumbre en la campaña 2025/26. La base de recibo se mantiene en 73 kg/hl; cualquier valor inferior coloca al lote fuera de estándar comercial, lo que puede generar rechazos o mayores ajustes en el precio.

En un mercado que demanda calidad, el productor enfrenta el desafío de medir, segregar y documentar cada lote para capturar mejores valores. Y todo indica que esta tendencia podría profundizarse en las próximas semanas.