El agro aportó US$7463 millones y reafirma su rol clave en la economía
Durante el primer bimestre de 2026, las exportaciones agroindustriales argentinas alcanzaron los US$7463 millones, registrando un crecimiento interanual del 7%, según el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA). El ingreso adicional de US$489 millones respecto a 2025 vuelve a poner en evidencia el peso del sector en la generación de divisas, en un contexto marcado por la tensión en la rentabilidad y los precios internacionales.
Si bien febrero mostró una caída del 4,5% interanual, el balance acumulado mantiene una tendencia positiva. En paralelo, el tipo de cambio real multilateral retrocedió 4% frente a enero, aunque se ubicó 3% por encima del promedio del año pasado, sosteniendo cierta competitividad para las exportaciones.
El trigo se destacó como el principal motor del crecimiento, con un salto interanual del 57,8% en febrero y una participación del 19,7% en el total exportado. También sobresalieron el girasol, con un incremento del 220%, y la carne bovina, que creció 17,5%, consolidando su aporte dentro de la cadena agroindustrial.
En contraste, los principales complejos mostraron caídas significativas: el maíz retrocedió 48,2%, la cebada 14,1% y el sector sojero redujo su participación, limitando una mayor expansión del ingreso de divisas. Este comportamiento refleja el impacto de los precios internacionales y la necesidad de redefinir estrategias comerciales.
El informe también expone una marcada heterogeneidad entre economías regionales. Mientras el tabaco avanzó 286%, el complejo porcino 193% y el apícola 49%, otros sectores enfrentaron fuertes retrocesos, como los cítricos (-69%), la yerba mate (-43%) y la actividad avícola (-38%).
En términos generales, las exportaciones de productos primarios crecieron 8,2% interanual, impulsadas por mayores volúmenes (+15,4%), pese a la caída de precios (-6,2%). En este marco, el trigo volvió a posicionarse como el principal producto exportado del mes, con el 10% del total.
El desempeño del agro ratifica su papel central en la economía argentina: genera divisas, sostiene el entramado productivo y dinamiza toda la cadena de valor. No obstante, el desafío hacia adelante será mantener este nivel de crecimiento en un escenario de alta volatilidad, con presión sobre costos, mercados y condiciones climáticas.
