NECOCHEA–QUEQUÉN: CONTINÚA EL CONFLICTO CON TRANSPORTISTAS RURALES Y YA IMPACTA DE LLENO EN LOS PUERTOS. PRINCIPIO DE DESTABE EN BAHIA BLANCA
La tensión en el sector agroindustrial de la región no cede. En Necochea, Quequén y zonas aledañas, los transportistas rurales mantienen la medida de fuerza ante la falta de acuerdo con los acopiadores, en un conflicto que ya comienza a sentirse con fuerza en toda la cadena productiva y que ahora suma un dato clave: la paralización de las terminales de carga, aunque con señales incipientes de normalización en uno de los principales puertos bonaerenses.
El eje del reclamo pasa por la actualización de la tarifa de referencia para el transporte de granos, considerada insuficiente por el sector en un contexto de aumento constante de costos.
PARALIZACIÓN Y PRIMEROS MOVIMIENTOS
El conflicto provocó la parálisis total de la actividad en las terminales portuarias de Puerto de Quequén y Puerto de Bahía Blanca, dos nodos estratégicos para la exportación de granos.
Sin embargo, en las últimas horas comenzó a registrarse un principio de destrabe en Bahía Blanca, donde se alcanzó un acuerdo parcial entre transportistas y sectores del agro.
Qué pasó en Bahía Blanca
- Se logró un entendimiento inicial que permitió habilitar accesos al puerto
- Comenzó a retomarse la actividad en forma progresiva
- Se dispuso un refuerzo de fuerzas de seguridad para garantizar la circulación y evitar bloqueos
En concreto:
- Los camiones empezaron a volver a ingresar
- Se intenta normalizar la carga de granos
A pesar de este avance, el conflicto no está completamente resuelto y la situación sigue siendo dispar en el resto de la región, especialmente en el ámbito de Necochea y Quequén.
NEGOCIACIONES SIN ACUERDO
En las negociaciones participan distintas asociaciones de transportistas, entidades agrarias como Coninagro y la Sociedad Rural Argentina, además de cámaras de acopiadores.
Tras una de las reuniones, el referente del sector, Miguel Aguilar, fue contundente:
“Nosotros hacemos costos y sabemos que con cualquier viaje tenemos muy poca rentabilidad. Hay una situación de arrastre con muchos gastos de comisión, playa de estacionamiento, choferes y la verdad es que terminamos trabajando a pérdida”.
En ese mismo marco, el titular de ATACADE explicó que el sector acudió a la mesa de negociación con una propuesta inicial del 25% de actualización tarifaria, que luego fue cediendo hasta el 17% en un intento de acercar posiciones. La oferta tampoco fue aceptada, lo que derivó en el retiro de los transportistas de la negociación y la confirmación de que la medida de fuerza continuará.
IMPACTO EN CADENA
La protesta, que incluye interrupciones en accesos a plantas de acopio y bloqueos parciales, ya genera consecuencias visibles:
- Retrasos en plena campaña agrícola
- Freno en plantas de acopio
- Caída en el movimiento portuario (especialmente en Quequén)
- Menor actividad en servicios vinculados al transporte
Comercios como talleres, gomerías y estaciones de servicio advierten una baja sostenida en la actividad, lo que empieza a tensionar la cadena de pagos en la región.
ESCENARIO ABIERTO
Mientras Bahía Blanca muestra señales de distensión, en Necochea y Quequén el conflicto sigue firme y sin resolución inmediata.
Productores y operadores logísticos continúan en alerta en un momento clave del calendario agrícola. La falta de un acuerdo integral no solo afecta la operatoria local, sino que también pone en riesgo la fluidez del sistema exportador regional.
Si no aparecen señales concretas de acercamiento entre las partes, el conflicto amenaza con mantenerse activo y seguir generando impacto económico en toda la región.
