Caería la producción mundial de carne vacuna y se abre una oportunidad para Argentina

Caería la producción mundial de carne vacuna y se abre una oportunidad para Argentina

La producción global de carne vacuna registraría en 2026 una leve contracción del 1%, hasta ubicarse en 61,6 millones de toneladas, según el último informe del Rosgan. De confirmarse, sería la primera caída tras cinco años consecutivos de crecimiento.

El ajuste implicaría una reducción de 685.000 toneladas respecto de 2025, aunque menor a la prevista en reportes anteriores. Las principales bajas se concentrarían en China y Brasil. En este último caso, tras un año récord, la producción descendería un 2% hasta 12,4 millones de toneladas, aunque el país mantendría su liderazgo como principal exportador mundial.

Una tendencia similar se espera en Australia, donde la producción caería un 1%, alcanzando 2,9 millones de toneladas, con menor nivel de faena. Aun así, seguiría ocupando el segundo lugar entre los exportadores globales.

Menor demanda china y reconfiguración del comercio

En paralelo, la demanda internacional también muestra señales de ajuste. Las importaciones globales se proyectan en 11,68 millones de toneladas, un 2,6% menos que en 2025. La principal explicación radica en la caída de las compras de China, que reduciría sus importaciones en un 12,5%, como parte de una estrategia para fortalecer su producción interna.

Este cambio impacta en el mapa del comercio mundial: la participación china descendería a menos del 27%, el nivel más bajo desde 2020. En contrapartida, Estados Unidos incrementaría su demanda cerca de un 6%, alcanzando un récord de 2,626 millones de toneladas, mientras que la Unión Europea sumaría unas 500.000 toneladas adicionales.

Ambos mercados, con precios más altos, pasarían a disputar el protagonismo global, equilibrando el peso que históricamente tuvo China.

Argentina, bien posicionada en el nuevo escenario

En este contexto, Argentina aparece con ventajas competitivas. La menor disponibilidad global de carne y la redistribución de la demanda podrían generar mejores precios internacionales, especialmente en la segunda mitad del año.

Además, las dificultades de Brasil y Australia para administrar cuotas arancelarias en China podrían favorecer a los exportadores argentinos. A esto se suma el impulso del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, que mejora el acceso al mercado europeo y refuerza la posición del país en la Cuota Hilton.

Por otro lado, el mercado estadounidense también se presenta como una oportunidad, gracias a un esquema de cuotas más favorable y una demanda creciente que podría incluso superar las previsiones oficiales.

Así, en un escenario de menor oferta global y cambios en los flujos comerciales, la carne argentina podría capitalizar nuevas oportunidades de inserción y mejores condiciones de negociación en los principales mercados internacionales.

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