Exportadores pagaron “precio lleno” por maíz en Bahía Blanca y Quequén para cumplir con el ritmo de embarques.

Exportadores pagaron “precio lleno” por maíz en Bahía Blanca y Quequén para cumplir con el ritmo de embarques.

En una jornada marcada por la urgencia logística, los exportadores abonaron este martes el denominado “precio lleno” para originar maíz en los puertos de Bahía Blanca y Quequén, con el objetivo de cumplir con un exigente cronograma de embarques.

Según datos de la plataforma SIO Granos, el precio promedio negociado por maíz con entrega en Bahía Blanca fue de $216.817 por tonelada, equivalente a aproximadamente 184 dólares estadounidenses por tonelada. En tanto, para el maíz con entrega en Quequén, el valor fue de $214.011 por tonelada, o cerca de 182 dólares por tonelada. Estas cifras superan el valor FOB del maíz argentino disponible, que se sitúa en 193 dólares por tonelada, lo que implica que el cereal se vendió en ambos destinos sin aplicar el derecho de exportación del 9,5%.

La necesidad de completar las cargas programadas en los próximos días llevó a las empresas a pagar valores plenos por el cereal, sin aplicar descuentos habituales por calidad, humedad o condiciones comerciales. Esta dinámica responde al fuerte ritmo exportador que se mantiene tras una cosecha mejor a la esperada y a la presión por cumplir compromisos contractuales en tiempo y forma.

Si bien la cosecha de maíz avanza normalmente en las zonas de influencia de los puertos de Bahía Blanca y Quequén, las miles de empresas ganaderas, lecheras y porcinas presentes en el sur de la zona pampeana se transformaron en un competidor formidable de la exportación gracias a la apreciación cambiaria. Este fenómeno mejoró la capacidad de pago del sector productivo interno, especialmente para el maíz disponible, encareciendo aún más la originación del cereal en el mercado físico.

Fuentes del sector señalaron que, en ambos puertos, la demanda se concentró en el maíz con entrega inmediata, lo que provocó una competencia entre compradores y una suba de precios locales. A su vez, los transportistas reportaron un notable aumento en la entrada de camiones durante las últimas 48 horas, especialmente en Quequén, donde se registraron largas esperas para la descarga.

Este contexto se inscribe en una campaña comercial de maíz que, pese a algunas dificultades climáticas, muestra un dinamismo sostenido, empujado por la demanda externa y una mejora en la competitividad relativa de los actores del interior productivo.

Impacto de la bajante del Paraná

La bajante del río Paraná ha generado dificultades logísticas en los puertos del Gran Rosario, lo que ha llevado a que los embarques de maíz se trasladen en parte a Bahía Blanca y Quequén. En este contexto, los exportadores están ofreciendo premios por sobre los valores del norte para completar cargamentos iniciados en Rosario. Según datos de la plataforma SIO Granos, el precio promedio del maíz fue de $209.049/tonelada en Bahía Blanca y $209.033/tonelada en Quequén, superando los $205.926/tonelada en Rosario.

Con más de 2,67 millones de toneladas de maíz registradas en Declaraciones Juradas de Ventas Externas (DJVE) solo en mayo, los exportadores están bajo presión para cumplir con sus compromisos antes del ingreso al mercado de la safra tardía de maíz brasileño, que comenzará a impactar a partir de junio y se intensificará entre agosto y diciembre.

Este contexto ha convertido a los puertos de Bahía Blanca y Quequén en alternativas estratégicas para el comercio exterior de maíz, especialmente para los productores del sudoeste bonaerense, consolidando su posición como pilares clave en la cadena agroexportadora argentina.