Primera estimación de siembra de maíz en la zona núcleo: leve recuperación, pero aún lejos del potencial
La primera estimación de siembra de maíz para la campaña 2025/26 en la zona núcleo pampeana de Argentina revela un escenario de recuperación respecto a la campaña anterior, aunque sin alcanzar el potencial histórico que caracteriza a la región más productiva del país.
Según informes preliminares de técnicos y consultoras agrícolas, se proyecta una superficie sembrada levemente superior a la del ciclo pasado, impulsada principalmente por un mejor régimen de lluvias en los últimos meses y una mayor estabilidad en los mercados internacionales de granos. Sin embargo, los márgenes ajustados, el encarecimiento de insumos y la incertidumbre económica y política siguen condicionando las decisiones de los productores.
Se estima que el área destinada al maíz en la zona núcleo —que abarca el norte bonaerense, sur de Santa Fe y sudeste de Córdoba— alcanzará entre 1,4 y 1,5 millones de hectáreas, lo que representaría un aumento interanual del 5 al 10%. A pesar del repunte, la cifra aún se encuentra por debajo del máximo potencial regional, estimado en alrededor de 1,7 millones de hectáreas.
Factores clave: clima, precios y política
El repunte de precipitaciones registrado desde fines del verano permitió mejorar los perfiles hídricos de los suelos, lo cual fue determinante para mejorar las expectativas productivas. Sin embargo, muchos productores siguen evaluando con cautela el momento óptimo para sembrar, con una posible concentración de la siembra hacia fechas más tardías.
A nivel económico, si bien los precios internacionales del maíz han mostrado cierta recuperación, los costos locales de producción —especialmente en fertilizantes, combustibles y arrendamientos— siguen siendo una carga importante. A esto se suman los vaivenes del tipo de cambio y la falta de definiciones claras en materia de retenciones y políticas de incentivo a las exportaciones.
Perspectiva moderadamente optimista
Los analistas coinciden en que la campaña 2025/26 podría representar un punto de inflexión tras dos ciclos marcados por la sequía y la retracción de área. Sin embargo, advierten que para que la zona núcleo recupere plenamente su potencial maicero será clave garantizar un entorno macroeconómico previsible y políticas públicas que estimulen la inversión en tecnología y buenas prácticas agrícolas.
El seguimiento de la evolución climática en los próximos meses y la confirmación de las intenciones de siembra efectivas serán determinantes para validar estas primeras proyecciones y anticipar el aporte que el maíz de la región núcleo podría hacer a la economía nacional en el próximo ciclo agrícola.
