Alerta en el Sector: Reformas Propuestas Comprometerían la Autonomía del INTA

Alerta en el Sector: Reformas Propuestas Comprometerían la Autonomía del INTA

Productores, referentes políticos y entidades rurales expresaron su respaldo al INTA frente a versiones de cambios estructurales que afectarían su gobernanza. La preocupación crece en todo el arco agroindustrial.

El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), reconocido por su aporte científico y tecnológico al desarrollo agropecuario argentino, manifiesta su profunda preocupación ante posibles reformas que pondrían en riesgo su autonomía institucional y el modelo de gobernanza participativa que lo caracteriza.

Organismo descentralizado y de referencia para miles de productores en todo el país, el INTA ha sido clave en la promoción de innovaciones productivas, modelos de simulación, prácticas sustentables, conservación de suelos, mejora genética y adaptación al cambio climático. Su despliegue territorial, la articulación con gobiernos locales y el vínculo permanente con la comunidad rural le han dado un lugar central en la política agropecuaria y científica nacional.

Las versiones de reformas que podrían modificar su estatuto, centralizar decisiones o debilitar la actual estructura de conducción encendieron alertas en el sector. En particular, preocupa la intención de alterar la composición del Consejo Directivo —el principal órgano de conducción del organismo— donde actualmente el Estado tiene 3 de los 10 representantes. Las reformas propuestas aumentarían esa representación a 4 miembros, otorgando además un doble voto al presidente, lo que implicaría una capacidad de decisión mayoritaria y potencialmente centralizada, debilitando el equilibrio institucional y la planificación estratégica de largo plazo.

El valor del INTA reside precisamente en su modelo de cogobernanza, donde el sector privado —representado por las cuatro entidades de la Comisión de Enlace— tiene un rol activo y fundamental en la definición de políticas, prioridades y orientación tecnológica. Este esquema ha permitido una articulación virtuosa entre lo público y lo productivo, garantizando que la investigación esté orientada a las necesidades reales del agro argentino.

La reacción no se hizo esperar. En el marco de la muestra Agroactiva, que concluyó ayer en Armstrong, Santa Fe, la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias expresó su respaldo al INTA durante una reunión mantenida con autoridades nacionales de la Secretaría de Agricultura. Además, voces políticas de peso se sumaron a la defensa del organismo: el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y la vicegobernadora de Córdoba, Myrian Prunotto, destacaron públicamente el valor estratégico del INTA para el desarrollo regional y la innovación agropecuaria.

Desde el INTA se advierte que cualquier alteración que debilite su carácter federal, técnico, autónomo y participativo pone en riesgo no solo la continuidad de proyectos estratégicos para el desarrollo territorial y la soberanía alimentaria, sino también la confianza construida con miles de productores y actores del sistema agroindustrial.

La autonomía del INTA —consagrada por ley y respaldada por su estructura de cogobernanza— ha sido un factor determinante para sus logros nacionales e internacionales. Defenderla no es una postura sectorial, sino una necesidad para garantizar una ciencia pública útil, territorialmente anclada y orientada al desarrollo sostenible de la Argentina.