Más de 50 productos agroindustriales muestran su mejor desempeño en siete años

Más de 50 productos agroindustriales muestran su mejor desempeño en siete años

El complejo agroindustrial argentino volvió a ofrecer señales de recuperación y dinamismo en 2025. Más de 50 productos de las cadenas agrícolas, ganaderas, regionales y agroindustriales registraron en lo que va del año su mejor desempeño exportador de los últimos siete años, según estimaciones sectoriales elaboradas en base a datos oficiales de comercio exterior.

El avance se explica por una combinación de factores: la normalización productiva tras la sequía histórica de 2023, una mejora en las cotizaciones internacionales de varios productos clave, y un incremento de los volúmenes embarcados por industrias como la aceitera, láctea, frutihortícola y cárnica.

Recuperación amplia y federal

Entre los productos con mayor crecimiento se destacan:

  • Aceites vegetales (soja, girasol y maíz), con subas de dos dígitos en volumen exportado.
  • Carnes bovinas y aviares, impulsadas por la firme demanda de China y mercados del sudeste asiático.
  • Economías regionales, como el vino, la yerba mate, los arándanos, el maní y los cítricos, que mostraron los mejores registros desde 2018.
  • Subproductos industriales, como pellets proteicos, malta y biocombustibles.

Las provincias del centro y norte del país aportaron gran parte del crecimiento, mientras que Patagonia también mostró una mejora notable en lana, peras y manzanas.

Un aporte clave a las divisas

El repunte de estas cadenas permitió que las exportaciones agroindustriales aportaran un volumen adicional de divisas en un momento clave para la economía. Especialistas del sector sostienen que la tendencia podría consolidarse hacia fin de año si se mantienen las condiciones de precios internacionales y no se registran contratiempos climáticos en la campaña gruesa.

Desafíos pendientes

A pesar del buen desempeño, referentes de la agroindustria advierten que aún persisten desafíos importantes, entre ellos:

  • Mayor estabilidad macroeconómica para sostener inversiones.
  • Reducción de costos logísticos y mejoras en infraestructura.
  • Acceso a nuevos mercados y acuerdos de baja arancelaria.

Con más de cincuenta productos marcando récords recientes, la agroindustria vuelve a posicionarse como uno de los motores centrales del comercio exterior argentino en 2025.