Desaceleración en la zafra de terneros y terneras durante mayo
Durante el mes de mayo, la zafra de terneros y terneras provenientes de los campos de cría experimentó una marcada desaceleración.
Según datos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), basados en los Documentos de Traslado Electrónicos (DTe), se movilizaron 1,3 millones de terneros y terneras en todo el país. Esta cifra representa una caída del 15,5% respecto a los 1,5 millones registrados en abril.
Este retroceso en el movimiento de animales se da en un período clave para el calendario ganadero y genera atención entre productores y operadores del sector. Las causas de esta merma en la actividad son diversas. Por un lado, las condiciones climáticas adversas registradas en varias regiones ganaderas del país dificultaron las tareas de destete, encierre y traslado. Por otro, la incertidumbre económica y la expectativa de mejores condiciones comerciales llevaron a muchos criadores a demorar la salida de hacienda.
También influyó el estado de los rodeos y la disponibilidad forrajera: en algunos casos, se optó por postergar el destete para mejorar el estado corporal de los animales, lo que naturalmente reduce la oferta inmediata.
Sin embargo, esta aparente desaceleración mensual no implica un cambio significativo en el comportamiento de los criadores en términos de retención. De hecho, el volumen total de salida de terneros y terneras durante los primeros cinco meses de 2025 alcanza los 5,29 millones de cabezas, lo que se mantiene dentro de parámetros normales para la época del año.
En el plano comercial, la menor oferta registrada en mayo ejerció presión alcista sobre los precios en los remates, especialmente en la categoría de invernada liviana. No obstante, operadores del mercado advierten que esta firmeza podría ser transitoria si se produce una salida acumulada de animales retenidos en las próximas semanas.
La expectativa está puesta en la evolución del clima y en la reacción del mercado durante junio, mes en el que tradicionalmente se sostiene un volumen importante de movimientos ganaderos. La recuperación o no del ritmo de la zafra marcará el pulso del segundo semestre en el circuito comercial de la hacienda de cría.
“El productor está midiendo muy bien sus decisiones, pero no se está reteniendo. En muchos casos, simplemente se espera una ventana de precios más firme o que mejoren las condiciones de carga en los campos”, explicó un consignatario local.
Desde el punto de vista comercial, la menor oferta en las ferias de invernada permitió una recomposición de valores, especialmente en terneros livianos y lotes bien recriados. No obstante, se advierte que si en junio se produce una salida masiva de la hacienda que fue retenida por cuestiones climáticas, la presión de oferta podría moderar esa firmeza de precios.
Con el invierno en puerta, el comportamiento de la zafra en las próximas semanas será clave para definir la dinámica comercial del segundo semestre. El sector permanece atento a la evolución del clima, los valores de reposición y los costos de alimentación, que siguen marcando el rumbo de las decisiones productivas.
