Fertilizantes y energía: el conflicto en Medio Oriente vuelve a golpear los costos del campo

Fertilizantes y energía: el conflicto en Medio Oriente vuelve a golpear los costos del campo

La escalada internacional de los precios de la energía y los fertilizantes, en medio de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, volvió a encender señales de alerta en el sector agropecuario argentino. Un informe elaborado por Coninagro advirtió que las relaciones insumo-producto se deterioraron de manera significativa y ajustaron aún más los márgenes esperados para la próxima campaña fina 2026/27.

El relevamiento analiza el poder de compra de siete producciones clave del agro argentino: soja, maíz, trigo, ternero, novillito, leche y yerba mate. Según la entidad, el objetivo es monitorear cómo evolucionan los costos frente a los precios que reciben los productores, permitiendo medir el nivel de competitividad del sector.

La principal preocupación aparece en el trigo, donde los costos de implantación comenzaron a subir con fuerza. “En la previa de la campaña fina 2026/27, el escenario comienza a mostrar señales de mayor presión sobre los costos”, señala el documento.

Entre los insumos más afectados aparece la urea, fertilizante esencial para los cultivos de invierno. Actualmente, un productor necesita 4,8 kilos de trigo para comprar un kilo de urea, el doble de lo requerido hace un año, cuando alcanzaban 2,4 kilos. Además, el indicador se ubica 65% por encima del promedio de los últimos cinco años.

El gasoil también refleja un fuerte deterioro. En abril de 2026 fueron necesarios 8,3 kilos de trigo para adquirir un litro de combustible, contra los 5,6 kilos demandados en igual período de 2025. El valor relativo se mantiene además 69% arriba del promedio histórico de los últimos cinco años.

La presión de costos impacta también sobre la logística. Un flete de 300 kilómetros requiere hoy 216,3 kilos de trigo, un 26% más que hace un año, evidenciando el fuerte encarecimiento del transporte en plena planificación de la campaña.

En materia de agroquímicos, el glifosato también mostró una relación menos favorable para el productor. Actualmente se necesitan 22,8 kilos de trigo para comprar un litro del herbicida, un 20% más que en abril de 2025. Sin embargo, el valor todavía permanece por debajo de los promedios registrados en los últimos cinco años.

La única variable que mostró una mejora interanual fue la maquinaria agrícola. Para adquirir una cosechadora, en abril se necesitaron unas 2.113 toneladas de trigo, un 6% menos que un año atrás. De todos modos, el informe aclara que el costo relativo de la maquinaria sigue elevado y permanece 19% por encima del promedio de los últimos cinco años.

El escenario genera preocupación entre productores y entidades rurales, especialmente en zonas agrícolas donde la rentabilidad ya venía condicionada por la presión impositiva, los costos financieros y las dificultades climáticas. En regiones productivas del sudeste bonaerense, la evolución de los fertilizantes y combustibles comienza a ser seguida de cerca por los productores que preparan la siembra de trigo, uno de los cultivos centrales de la campaña de invierno.

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